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Rubén Rada, el hombre que respiraba música: el recuerdo de una charla cargada de arte, humor y emoción

El reconocido artista uruguayo falleció este miércoles, dejando una huella imborrable en la música rioplatense. En Aurora Argentina 91.3, Julieta Farmache había mantenido una cálida entrevista con Rada, un encuentro que hoy adquiere un significado especial y permite recordar al artista detrás de una trayectoria única.

Jueves, 27 de Agosto de 2026

Hay artistas que hacen música y otros que, de alguna manera, parecen estar hechos de ella. Rubén Rada pertenecía a ese segundo grupo.

Candombe, jazz, rock, tango y nuevas sonoridades convivieron a lo largo de una carrera que atravesó generaciones y convirtió al músico uruguayo en una de las figuras más queridas y singulares de la música de esta parte del mundo.

Tras conocerse su fallecimiento este miércoles, una entrevista realizada por Julieta Farmache en Aurora Argentina 91.3 cobra hoy un valor especial. Allí quedó registrada una charla íntima, atravesada por el humor, los recuerdos y, sobre todo, por una pasión que Rada sostuvo durante toda su vida: la música.

"Tengo 77 años y empecé con la música a los 10 años", contaba durante aquel encuentro. Una frase simple, pero suficiente para resumir una vida entera dedicada al arte.

En la entrevista también habló de sus hijos, Julieta, Lucila y Matías, quienes siguieron caminos vinculados a la música y el arte. Lejos de ubicarse únicamente en el lugar de quien enseña, Rada reconocía que el aprendizaje también llegaba desde ellos.

"Ellos son los que me enseñan día a día lo que está pasando con la música", decía, con esa apertura que lo llevó a mantenerse siempre conectado con las nuevas generaciones y a explorar sonidos diferentes.

Esa curiosidad artística fue una de las marcas que definieron su recorrido. Rada no parecía entender de límites ni de etiquetas. Su universo podía ir del candombe al jazz, del rock al tango y llegar incluso a los sonidos más contemporáneos. En la charla recordó también su vínculo con las nuevas expresiones musicales, una muestra de que la búsqueda nunca terminó.

Pero más allá de su enorme legado artístico, aquella conversación dejó ver al Rada cercano: el hombre que se reía, que contaba anécdotas y que hablaba con orgullo y admiración de sus hijos.

Hoy, con la noticia de su partida, esas palabras quedan como un recuerdo. Como una pequeña ventana a la sensibilidad de un artista que hizo de la música su idioma y de cada canción una forma de conectar con los demás.

Rubén Rada deja una obra inmensa, pero también algo más difícil de medir: una manera de sentir la música.

Y quizás aquella presentación con la que Julieta Farmache lo recibió en Aurora Argentina 91.3 sea una de las formas más lindas de recordarlo: un hombre que veía música, escuchaba música y respiraba música; una verdadera caja de sonidos en un cuerpo grande, con un corazón todavía más grande.