La provincia logró puntajes por encima de la media argentina en áreas clave, aunque registró una leve caída en lectura que enciende alarmas en el nivel secundario.
Los resultados de las Pruebas PISA 2025 dejaron un diagnóstico revelador para el sistema educativo de Mendoza. Según los datos difundidos por la Dirección General de Escuelas, la provincia se posicionó por encima del promedio nacional en Ciencias, Matemática y Pensamiento Computacional, aunque registró un desempeño levemente inferior en el área de Lectura.
En esta edición, cuyo foco principal estuvo puesto en Ciencias, Mendoza alcanzó los 403 puntos, logrando una diferencia de 10 unidades sobre la media del país (393). La tendencia favorable se sostuvo en Matemática, donde obtuvo 372 puntos frente a los 367 de Argentina, y en Pensamiento Computacional, con una media provincial de 409 puntos ante los 403 del total nacional.
La brecha negativa se manifestó en Lectura, donde Mendoza marcó 385 puntos y quedó cuatro unidades por debajo del promedio argentino (389). Este indicador expone que, si bien la política de alfabetización avanzó en la primaria, resulta indispensable consolidar las estrategias en la secundaria, donde además se observa una menor presencia de estudiantes mujeres en los niveles más complejos.
Desde el Gobierno escolar valoraron los números generales como una señal de recuperación, pero enfatizaron la necesidad de no conformarse con el resultado. El ministro de Educación, Cultura, Infancias y DGE, Tadeo García Zalazar, destacó que haber obtenido mejores indicadores relativos demuestra el esfuerzo docente, pero marca el camino donde se debe ajustar.
El funcionario remarcó que medir de forma sistemática y transparente es la única manera seria de saber dónde está parada la provincia para corregir lo que haga falta. El diagnóstico advierte además que la necesidad de elevar los aprendizajes de alto nivel es transversal a todas las realidades socioeconómicas.
Con el mapa completo de las Pruebas PISA 2025, la provincia ratifica su decisión de sostener una política basada en la evidencia técnica para orientar las transformaciones pedagógicas dentro de las aulas.