Dirección de Hidráulica realiza tareas preventivas de limpieza en el lecho.
El cauce del río Mendoza volverá a llevar agua al departamento de Lavalle durante los próximos meses, un hecho que no se registraba desde hace casi tres años. La abundancia de nieve acumulada en la cordillera y el impacto del fenómeno climático de El Niño generarán un importante caudal de deshielo que avanzará por el lecho del río.
Ante esta proyección, la Dirección de Hidráulica de la provincia puso en marcha un operativo de limpieza y despeje del cauce para garantizar que la corriente fluya sin obstrucciones ni desbordes.
Pablo Rodríguez, director de Hidráulica, explicó que el cauce suele embancarse por la acumulación de arena fina desplazada por el viento y la erosión. Por este motivo, se trabaja con maquinaria en el retiro de sedimento y vegetación, tanto aguas arriba como aguas abajo, para prevenir taponamientos que puedan afectar a los caminos colindantes y a los pobladores de la zona.
Las labores preventivas cobran relevancia en localidades como Costa de Araujo, a unos 20 kilómetros de Villa Tulumaya, donde se prevé la llegada de los primeros caudales significativos impulsados por las tormentas veraniegas y el deshielo.
El sistema de riego que comienza en el dique Cipolletti absorbe la mayor parte del flujo habitual, motivo por el cual el tramo este del río suele lucir seco. Sin embargo, desde el Departamento General de Irrigación confirmaron que el volumen de nieve garantizó una oferta hídrica suficiente para alcanzar Lavalle.
La última vez que el río Mendoza corrió por suelo lavallino fue en enero de 2024, una ocasión que interrumpió una sequía de 15 años en la zona y fue celebrada por las comunidades locales.