El fuerte incremento en la estación Las Cuevas y la imposición del cobro bidireccional encendieron la bronca del sector de transporte. Evalúan recurrir a la Justicia mientras las obras recién inician.
Un duro conflicto se desató en la Ruta 7 camino a Chile tras el repentino aumento en las tarifas de peaje dispuesto por la nueva UTE concesionaria.
El malestar se profundizó debido a que los transportistas pasaron de abonar cerca de $1.500 a pagar entre $7.500 y $9.300 por camión en la estación de Las Cuevas. A esta suba se le suma un cambio operativo clave: el cobro se implementó tanto al salir como al ingresar al país, elevando el costo final a hasta $18.600 por unidad.
Desde la Asociación de Propietarios de Camiones de Mendoza (APROCAM) expresaron su categórico rechazo al ajuste al considerar que el estado de la calzada presenta pozos severos que deterioran las unidades. Varios choferes decidieron no abonar la tarifa, provocando que la empresa tome nota de sus patentes para intentar cobrarles al regreso.
Mientras la empresa concesionaria sostiene que los ingresos diarios de casi $10 millones permitirán iniciar tareas de bacheo y señalización, los empresarios del transporte avanzan en la presentación de un recurso de amparo para retrotraer los valores hasta que existan mejoras concretas en el Corredor Bioceánico.