Veintidós policías participan en la novena edición del curso de Operador Táctico de Vehículos de Emergencia, que combina formación teórica y prácticas de conducción en situaciones de riesgo. La capacitación se desarrolla durante diez días en el Centro Provincial de Capacitación Vial y forma parte del programa permanente de formación de conductores policiales.
La Policía de Mendoza continúa fortaleciendo la preparación de sus efectivos a través de capacitaciones especializadas en conducción de vehículos de emergencia. Esta semana, 22 policías realizan las prácticas finales de la novena edición del curso de Operador Táctico de Vehículos de Emergencia, una formación destinada a desarrollar habilidades para conducir móviles policiales en diferentes condiciones operativas.
La capacitación es dictada por personal especializado de la Policía Vial, a través del Centro Provincial de Capacitación Vial, y contempla diez días efectivos de formación teórica y práctica. Durante el cursado, los participantes deben superar distintas pruebas que permiten evaluar sus capacidades de conducción, reacción y control del vehículo.
Entre los ejercicios se incluyen técnicas de manejo defensivo, conducción bajo situaciones de estrés, desplazamientos en condiciones de lluvia y prácticas nocturnas. Estas instancias buscan preparar a los efectivos para responder ante situaciones que requieren maniobras precisas, rápidas y seguras, tanto para el personal policial como para el resto de los usuarios de la vía pública.
El curso constituye una instancia de formación para los efectivos que aspiran a desempeñarse como conductores de movilidades policiales y obtener la habilitación correspondiente a la categoría D4.
La formación de conductores policiales se desarrolla de manera continua, con distintas ediciones que permiten capacitar a efectivos de toda la provincia.
La semana pasada finalizó una capacitación destinada a motoristas policiales, mientras que esta semana se completan las prácticas correspondientes a los conductores de móviles. Una vez concluida esta edición, comenzará un nuevo curso, dando continuidad al cronograma anual de formación.
De esta manera, la Policía de Mendoza mantiene un sistema permanente de capacitación y evaluación para habilitar a los efectivos que tienen la responsabilidad de conducir vehículos policiales, con especial atención a la seguridad vial, el dominio de las unidades y la respuesta ante las exigencias del servicio.