El cierre del paso fronterizo por tres meses, la menor brecha de precios y la apertura de importaciones desplomaron la venta de pasajes y viajes de compras hacia el país vecino.
Los tradicionales tours de compras a Chile sufren un desplome histórico en Mendoza debido a una combinación de factores climáticos y cambios en las variables económicas que achicaron el margen de ahorro para los consumidores.
El primer factor determinante fue la inestabilidad del Paso Cristo Redentor, que permaneció cerrado durante 90 días en lo que va del año, paralizando las 24 frecuencias diarias que conectaban la provincia con Santiago. Ante los constantes bloqueos, las empresas como Andesmar registraron una fuerte caída en la demanda de pasajes en ómnibus, cuyos valores parten desde los $55.000 por tramo.
A este escenario se suma la reducción de la brecha cambiaria. La apertura de importaciones en Argentina y la baja de impuestos locales recortaron la ventaja de precios en rubros clave como la tecnología y los electrodomésticos. Por último, la expansión del comercio electrónico internacional y el temor a sufrir hechos de inseguridad en rutas chilenas terminaron por desincentivar los viajes relámpago de los compradores locales.