Aguas Mendocinas activó un esquema de contingencia con desvíos provisorios de siete kilómetros. A la par, avanza la licitación de un nuevo colector y un crédito internacional del BID.
Aguas Mendocinas (AYSAM) puso en marcha un plan de emergencia sanitaria para prevenir volcamientos de líquidos cloacales en áreas urbanas del Gran Mendoza. La estrategia contempla el desvío provisorio de efluentes mediante una tubería de siete kilómetros orientada hacia un predio agrícola privado, evitando emergencias poblacionales.
El nuevo presidente de la empresa estatal, Darío Hernández, confirmó que ya se realizaron pruebas de conducción con agua de riego para ajustar el trazado. Como alternativa secundaria ante tormentas severas, la compañía proyecta un bombeo controlado hacia el canal Pescara, sujeto a la previa autorización del Departamento General de Irrigación.
En paralelo, AYSAM avanza en la adjudicación de un nuevo colector de tres kilómetros cuya construcción comenzará en un mes con un plazo de ejecución de hasta nueve meses. Para la solución definitiva a 30 años, la provincia gestiona un crédito de U$S 150 millones del BID destinado a renovar la colectora máxima y modernizar de forma integral la red sanitaria provincial.