Más allá de su conexión directa con Santiago de Chile, el Paso Internacional comparte protagonismo con otros cruces menos congestionados.
Mendoza y el verano tienen una relación particular. Más allá del calor, la provincia se convierte en un punto de salida natural para quienes buscan vacacionar en destinos nacionales y transandinos. Su proximidad con Chile la posiciona como una de las rutas preferidas para cruzar la cordillera durante la temporada estival.
Sin embargo, pese a la infraestructura, existe un problema recurrente que se repite cada temporada, y es la congestión en el Paso Internacional Cristo Redentor. Ese cruce en alta montaña, elegido por camiones, micros y autos particulares, suele transformarse en una fila interminable de vehículos y trámites que alargan considerablemente los tiempos de viaje y turismo.
Aunque el Paso Cristo Redentor sigue siendo el cruce más utilizado entre Mendoza y Chile, durante el verano presenta demoras frecuentes debido al alto flujo de tránsito. Frente a ese escenario, según Vialidad y Gendarmería Nacional, el Paso Pehuenche se consolida como la mejor alternativa para quienes priorizan un viaje más tranquilo, con menos circulación y menor estrés.
Ubicado al sur de la provincia, el Paso Internacional Pehuenche conecta Malargüe con la región chilena del Maule, puntualmente con la ciudad de Talca. Su recorrido corresponde a la Ruta Nacional 145, completamente asfaltada, y alcanza una altura máxima cercana a los 2.553 metros sobre el nivel del mar, lo que lo convierte en un cruce más bajo y estable durante la temporada de verano.
Mientras el Cristo Redentor concentra la mayor parte del flujo vehicular hacia Santiago, el Pehuenche ofrece un cruce mucho más fluido, con tiempos de espera sensiblemente menores. En verano suele habilitarse todos los días y con horarios amplios, lo que permite planificar el viaje con mayor previsibilidad.
Otro punto clave es que el Paso Pehuenche no registra circulación masiva de camiones internacionales, un factor que reduce las demoras en los controles fronterizos y mejora la experiencia general del cruce.
La principal ventaja del paso ubicado en Malargüe es el bajo nivel de congestión vehicular, sumado a una ruta asfaltada en todo su trazado y a un entorno cordillerano más rural y menos intervenido. Es una opción ideal para quienes viajan desde el sur de Mendoza o tienen como destino el centro-sur de Chile.
Como contrapartida, el paso cuenta con menos servicios. No hay estaciones de servicio en la zona cordillerana, por lo que es fundamental cargar combustible en Malargüe antes de iniciar el cruce. También se recomienda llevar agua, elementos básicos y verificar el estado de la ruta antes de salir. Además, la distancia desde la ciudad de Mendoza es mayor en comparación con el Cristo Redentor, lo que implica algunas horas adicionales de manejo.
De cara al verano 2026, el Paso Pehuenche aparece como la opción más equilibrada para cruzar a Chile en auto, gracias a su menor tránsito, horarios estables y una ruta que suele mantenerse habilitada durante toda la temporada. Es la alternativa más conveniente para quienes buscan rapidez relativa y un cruce sin largas filas, aunque deban recorrer más kilómetros dentro de Mendoza.
El Paso Cristo Redentor continúa siendo el más directo hacia Santiago y opera las 24 horas, pero su alta demanda suele generar esperas prolongadas.
El Paso Planchón-Vergara es una opción poco concurrida, ideal para quienes buscan evitar multitudes y no temen una conducción más exigente. Abre únicamente durante el verano y con horarios acotados; su trazado alcanza alturas similares a otros pasos cordilleranos y parte del recorrido es de ripio.
Ventajas:
Tránsito mínimo, casi sin demoras, ideal para cruzar sin filas.
Paisaje menos turístico y una experiencia de viaje más tranquila.
Desventajas:
Camino de ripio y exigente: no es recomendable para autos bajos ni para conductores sin experiencia en montaña; se sugiere vehículo con buena altura o tracción adecuada.
Escasos servicios e infraestructura: pocas estaciones de servicio y asistencia; es clave llevar combustible y un kit de emergencia.
Horario limitado y apertura estacional: funciona sólo en temporada alta y conviene confirmar su habilitación antes de viajar.