La norma fija techos trimestrales de gasto y endurece los controles para el ingreso de nuevo personal.
En sintonía con su política de equilibrio financiero, el gobernador Alfredo Cornejo firmó el Decreto Acuerdo 2974, que pone en marcha un riguroso sistema de control y restricción del gasto público para el ejercicio 2026. La medida, publicada este miércoles 7 de enero en el Boletín Oficial, busca blindar las cuentas de la provincia ante un contexto de ingresos acotados y en cumplimiento con la Ley de Responsabilidad Fiscal promovida por el gobierno nacional de Javier Milei.
El nuevo esquema establece techos máximos para la ejecución del presupuesto provincial de manera acumulativa: un 15 por ciento en el primer trimestre, llegando al 40 por ciento acumulado al segundo, 65 por ciento al tercero y cerrando el año con el 100 por ciento. El objetivo central de esta segmentación es evitar que los gastos crezcan por encima de la recaudación real. Además, el decreto endurece las condiciones para contratar personal o renovar locaciones de servicio, exigiendo la firma directa del Gobernador y del Ministerio de Hacienda para cualquier nuevo ingreso.
Como parte de estas medidas de austeridad, los trámites para nuevas contrataciones de personal recién podrán iniciarse a partir del 1 de abril, salvo casos excepcionales. El Ejecutivo también dispuso un ajuste en los gastos operativos cotidianos, como la reducción drástica de teléfonos celulares oficiales, que ahora quedarán reservados exclusivamente para las máximas jerarquías. Asimismo, se reforzará el uso de catálogos de ofertas permanentes para garantizar que el Estado no pague sobreprecios en sus compras habituales.
A pesar del fuerte recorte, el decreto asegura que la prestación de servicios esenciales no se verá afectada. Quedan exceptuadas de las restricciones más severas las partidas destinadas al pago de salarios, la deuda pública, la salud, la educación y la seguridad. Un dato relevante para el calendario local es que los gastos para la Fiesta Nacional de la Vendimia también están exceptuados del régimen general, aunque deberán someterse a un esquema de regulación mensual estrictamente monitoreado.
El Ministerio de Hacienda y Finanzas será el encargado de realizar el seguimiento permanente de cada partida presupuestaria. Esta cartera tendrá la facultad de ajustar los porcentajes de gasto o aplicar nuevas herramientas de control si la recaudación provincial no evoluciona según lo previsto. Desde el entorno del mandatario recalcaron que estas medidas tienen un carácter preventivo y buscan dar previsibilidad a la gestión de los recursos públicos durante todo el ciclo fiscal que recién comienza.
Con esta normativa, Mendoza busca consolidarse como una de las provincias con mayor disciplina fiscal del país, alineándose con las exigencias de transparencia y ahorro que marca la agenda nacional. La firma de este decreto marca el inicio de una etapa de gestión bajo la lupa del control de gastos, priorizando el sostenimiento del superávit financiero y la eficiencia en la administración de los bienes de capital ante cualquier eventualidad económica.