Ya son cuatro los imputados por el ataque armado.
El caso que conmocionó a Guaymallén el pasado domingo sumó un capítulo clave este viernes con la entrega de Lautaro Stagnoli, de 23 años. El joven, que se desempeñaba como chofer de colectivos, era intensamente buscado con pedido de captura nacional y provincial por el asesinato de Cynthia Romina Landi Rodríguez. Según informó el Ministerio Público Fiscal, Stagnoli se presentó voluntariamente durante la mañana y quedó a disposición inmediata de la fiscalía interviniente.
Con la caída de Stagnoli, ya son cuatro los sospechosos tras las rejas por el homicidio de la mujer de 39 años. En las próximas horas, el colectivero sería imputado por "homicidio agravado por el uso de arma de fuego en calidad de coautor". Esta es la misma calificación que pesa sobre los otros tres detenidos: el efectivo Víctor Alberto Cisterna Díaz y las mujeres policías Victoria Abril y Lourdes Ivonne Ricarte Muñoz, quienes se encontraban de civil al momento del hecho.
La investigación liderada por la fiscal de Homicidios, Claudia Ríos, apunta a una rueda de reconocimiento fundamental para el futuro de la causa. En esta instancia, se buscará confirmar si Stagnoli fue efectivamente quien efectuó los cinco disparos que impactaron contra la vivienda de la víctima. Las pruebas recolectadas hasta el momento incluyen registros de cámaras de seguridad y testimonios que permitieron identificar rápidamente a todo el grupo que participó del ataque.
El violento episodio ocurrió en la madrugada del domingo pasado, a la salida del boliche Queen en Dorrego. Tras una aparente disputa, los sospechosos se dirigieron a la propiedad de Landi Rodríguez, donde se efectuaron las detonaciones que terminaron con la vida de la mujer. Cisterna fue el primer capturado el mismo domingo, mientras que las dos mujeres policías fueron detenidas tras una serie de allanamientos realizados el lunes.
La situación de los uniformados implicados es particularmente delicada, dado que forman parte de la fuerza de seguridad provincial, aunque no estaban en funciones durante el incidente. Con todos los presuntos responsables capturados, la fiscalía buscará determinar el grado de participación de cada uno y si hubo un plan previo para atacar el domicilio de la víctima tras el altercado en el boliche.
Por ahora, los cuatro imputados permanecerán detenidos mientras se aguarda el resultado de los peritajes balísticos y la mencionada rueda de personas. El caso generó un fuerte repudio en la comunidad de Dorrego, que exige justicia ante un hecho de violencia urbana que involucra tanto a civiles como a personal policial en una de las zonas más transitadas del departamento.