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Golpe de calor: los síntomas silenciosos a los que hay que estar atentos

Las altas temperaturas no dan tregua este verano 2026. Para prevenir un golpe de calor es fundamental conocer las señales de alerta y cómo actuar.


Sabado, 10 de Enero de 2026

Ante las altas temperaturas del verano mendocino, buscar sombra a veces no es suficiente. El golpe de calor es una condición grave que sucede cuando el cuerpo ya no puede regular su temperatura. En Mendoza, nuestro clima seco acelera la deshidratación silenciosa, poniendo en riesgo la salud de niños y adultos mayores si no actuamos rápido.

A diferencia del simple agotamiento, un golpe de calor es una emergencia médica que puede dañar órganos vitales (cerebro, corazón, riñones y músculos) si no se trata de inmediato. Muchas veces, los primeros síntomas se confunden con un bajón de presión o cansancio acumulado, por lo que es vital saber diferenciar cuándo estamos ante una situación que requiere asistencia profesional urgente y no subestimar el malestar.

Señales de alarma que no debés ignorar

El cuerpo suele avisar antes de colapsar. Prestá mucha atención si vos o alguien de tu entorno presenta estos signos claros:

Piel roja, caliente y seca: A diferencia de lo que se cree, en un golpe de calor severo la persona deja de transpirar; el mecanismo de sudoración falla.

Dolor de cabeza intenso: Suele ser punzante y venir acompañado de mareos o sensación de vértigo al intentar levantarse.

Confusión o desorientación: Si la persona balbucea, está irritada o le cuesta responder preguntas simples, es una emergencia neurológica.

Náuseas y vómitos: El sistema digestivo se "apaga" para priorizar el flujo de sangre a otros órganos vitales.

Pulso rápido y fuerte: El corazón intenta bombear más rápido para enfriar el cuerpo.

Qué hacer mientras llega la ayuda

Si sospechás que alguien sufre un golpe de calor, el tiempo es oro. Mientras esperás a la ambulancia o lo llevás a la guardia, debés intentar bajarle la temperatura corporal de inmediato. Llevá a la persona a un lugar fresco y oscuro, quitale el exceso de ropa y aplicá paños fríos (no helados) en el cuello, las axilas y la ingle.

Si está consciente, ofrécele agua fresca de a sorbos pequeños; nunca de golpe para no provocar vómitos. Un error común es administrar antifebriles (como aspirina o paracetamol), pero no deben usarse en estos casos, ya que pueden empeorar el cuadro de coagulación.


MDN


Recordá que la prevención es la mejor herramienta. No esperes a tener sed para tomar agua, evitá la actividad física en horas cuando el sol esté bien arriba y cuidá especialmente a los más chicos para disfrutar del verano sin sobresaltos.