Durante el verano muchas casas quedan desocupadas en Mendoza. Aplicar estas 10 medidas simples puede ayudar a reducir riesgos y evitar robos domésticos.
Durante las vacaciones de verano, muchas casas de Mendoza quedan desocupadas mientras sus dueños viajan. Para evitar robos o incidentes, especialistas recomiendan tomar medidas de seguridad simples y coordinadas con el entorno cercano. La prevención resulta fundamental para proteger el hogar y asegurar un regreso sin sobresaltos.
Casas deshabitadas por varios días pueden convertirse en blanco de robos si no se aplican medidas preventivas. La organización previa y la colaboración con vecinos ayudan a reducir riesgos. Además, se pueden implementar ciertas precauciones para disfrutar del "veraneo" sin preocupaciones por la inseguridad.
Antes de viajar es importante revisar el estado de puertas, ventanas, rejas y portones. Contar con cerraduras seguras y trabas adicionales reduce la posibilidad de ingreso forzado. También es recomendable prestar atención a sectores menos visibles, como patios internos o accesos secundarios, que suelen ser los primeros puntos elegidos por intrusos.
Las señales de ausencia prolongada, como correspondencia acumulada, luces apagadas por varios días o persianas bajas, pueden alertar a posibles delincuentes. Mantener cierta apariencia de actividad en la vivienda contribuye a prevenir robos. Retirar el correo, mover cortinas o mantener algunos sectores iluminados son medidas simples y efectivas.
Publicar fotos, ubicaciones o fechas de salida en redes sociales mientras la casa está sola puede incrementar el riesgo. Los especialistas aconsejan compartir contenidos una vez concluido el viaje, evitando difundir información sobre tiempos o destinos que puedan ser utilizados maliciosamente por desconocidos.
Asimismo, esta medida de seguridad también puede implementarse en el día a día para evitar sufrir robos o poner en riesgo nuestra integridad cuando no estamos en casa.
Contar con la colaboración de un vecino, amigo o familiar sigue siendo una de las formas más efectivas de protección. Que alguien pase regularmente por la vivienda, ventile ambientes, recoja correspondencia o permanezca algunos días ayuda a generar movimiento y a detectar cualquier situación inusual. También se sugiere dejar un teléfono de contacto ante emergencias.
Los temporizadores permiten encender luces o radios en horarios programados, simulando presencia dentro del hogar. A esto se suman soluciones tecnológicas accesibles como cámaras de seguridad, alarmas o timbres inteligentes que brindan la posibilidad de monitorear la vivienda a distancia desde un dispositivo móvil, sin necesidad de grandes inversiones.
Las llaves del hogar deben quedar únicamente en manos de personas de extrema confianza. Se desaconseja guardarlas en lugares visibles o habituales como macetas, buzones o debajo de alfombras, ya que son los primeros sitios que revisan los delincuentes. También se sugiere evitar entregar duplicados innecesarios.
Un jardín descuidado, plantas secas o residuos acumulados pueden transmitir sensación de abandono. Mantener el exterior de la vivienda en condiciones contribuye a evitar sospechas. En edificios, se recomienda informar la ausencia al encargado, para que controle ingresos desconocidos y movimientos en espacios comunes.
Antes de salir es importante resguardar documentos, dinero, joyas y artículos electrónicos. Guardarlos en cajas fuertes o en sitios no visibles reduce pérdidas en caso de robo. También se sugiere elaborar un listado o registro fotográfico de pertenencias, lo que puede resultar útil ante eventuales trámites con seguros de hogar.
Cerrar las llaves de gas y agua, y desconectar electrodomésticos, ayuda a prevenir accidentes domésticos durante la ausencia. Estas medidas reducen riesgos de pérdidas, cortocircuitos o fugas mientras la casa permanece cerrada, especialmente durante períodos prolongados.
Avisar la ausencia a vecinos cercanos o al encargado del edificio permite que estén atentos a movimientos extraños o ruidos inusuales. En caso de detectar alguna situación sospechosa, pueden dar aviso inmediato a la Policía o a los propietarios.
La prevención comunitaria continúa siendo una herramienta clave para reforzar la seguridad barrial. Las aplicaciones de mensajería como WhatsApp y Telegram también pueden ser efectivas para compartir información sobre posibles casos de robo.
Aplicar estas medidas preventivas no requiere grandes gastos, sino organización y apoyo del entorno. La seguridad del hogar depende en gran parte