El operativo contó con más de 650 personas y el apoyo de las lluvias.
El gobernador de Chubut, Ignacio Torres, confirmó este jueves que el incendio forestal en Puerto Patriada fue contenido en su totalidad. Tras más de una semana de intenso trabajo y una lucha incansable contra el avance de las llamas, el aporte clave de las precipitaciones registradas en las últimas horas permitió estabilizar la situación. El fuego, que consumió más de 12.000 hectáreas, ya no presenta focos activos, llevando alivio a las comunidades de la Comarca Andina que se vieron amenazadas por el siniestro.
A través de sus redes sociales, el mandatario destacó que el éxito del operativo fue posible gracias a un trabajo conjunto que permitió salvar cientos de casas y resguardar la vida de los vecinos de El Hoyo y Epuyén. En las tareas de combate participaron más de 650 personas, incluyendo brigadistas provinciales y nacionales, bomberos voluntarios y fuerzas de seguridad. El despliegue técnico fue imponente, contando con ocho medios aéreos, maquinaria pesada y el soporte del Servicio Nacional de Manejo del Fuego.
Torres extendió un agradecimiento especial a las provincias de Neuquén, Río Negro, Córdoba y Santiago del Estero, que enviaron equipamiento y personal para reforzar las líneas de defensa. También puso en valor la respuesta solidaria de la comunidad chubutense y el compromiso de los intendentes locales, quienes trabajaron sin descanso en uno de los incendios más graves de los últimos años. "La lluvia ayudó, pero el verdadero reconocimiento es para quienes estuvieron día y noche en la primera línea", expresó el gobernador.
A partir de este viernes, el Gobierno de Chubut iniciará una nueva etapa centrada en la reconstrucción y el acompañamiento de las zonas más afectadas por la catástrofe ambiental. Si bien el perímetro está asegurado y no se registraron reactivaciones, las autoridades advirtieron que el daño ecológico es severo. Equipos técnicos comenzarán a evaluar las pérdidas en los bosques nativos y la infraestructura rural para diagramar los planes de asistencia inmediata a los damnificados.
A pesar de las buenas noticias, los organismos de seguridad mantienen el estado de alerta máxima en la región. La extrema sequía que persiste en la Patagonia sigue siendo un factor de riesgo latente, por lo que se solicitó a la población y a los turistas extremar las medidas de precaución. Se mantendrán guardias de cenizas en puntos estratégicos de Puerto Patriada para evitar que pequeños focos subterráneos puedan reavivarse ante posibles ráfagas de viento.
El cierre de esta crisis forestal marca un hito en la coordinación de recursos federales y provinciales ante emergencias climáticas. La recuperación de las 12.000 hectáreas degradadas será un proceso lento que requerirá de políticas de reforestación a largo plazo. Por ahora, el foco está puesto en normalizar la vida de los pobladores de la zona cordillerana, quienes finalmente pudieron ver el fin del humo tras jornadas de angustia y esfuerzo compartido.