En Maipú, un conductor se defendió de un robo e hirió a un delincuente.
La Policía de Mendoza asestó este viernes un golpe clave contra la inseguridad que afecta a los trabajadores del volante. En una serie de doce allanamientos simultáneos realizados en el departamento de Las Heras, los efectivos lograron la detención de once personas sospechadas de integrar bandas dedicadas a asaltar a conductores de aplicaciones de viajes. Los procedimientos, coordinados por la Unidad Investigativa Las Heras, se concentraron en puntos conflictivos como el asentamiento Todos Unidos y el barrio Solares del Encuentro.
Durante las irrupciones en las viviendas, el personal policial secuestró un arsenal que incluía un revólver calibre 22, una pistola 9 milímetros y, sorpresivamente, una ballesta. Además de las armas, se incautaron dispositivos inhibidores de señal, una motocicleta con pedido de secuestro y diversas cantidades de estupefacientes, entre los que se contaron diez envoltorios de cocaína y 25 plantines de marihuana. Los detenidos quedaron a disposición de la Justicia, vinculados a más de siete causas por robos contra choferes de la firma Maxim.
Casi en paralelo a estos operativos, la madrugada mendocina registró otro hecho de violencia, esta vez en Maipú. Un conductor de la misma plataforma fue abordado por tres delincuentes que lo amenazaron con un arma blanca para sustraerle sus pertenencias. En una reacción desesperada, el trabajador forcejeó con los atacantes, logró desarmar a uno de ellos y lo hirió con el propio cuchillo. El asaltante fue detenido horas más tarde cuando ingresó a un hospital local para recibir asistencia médica.
La investigación sobre los detenidos en Las Heras sugiere un "modus operandi" repetitivo, donde los delincuentes solicitaban viajes hacia zonas periféricas para emboscar a los trabajadores. El secuestro de los inhibidores de señal es un dato que preocupa a los investigadores, ya que indica un nivel de organización destinado a neutralizar los rastreos satelitales y los pedidos de auxilio mediante los teléfonos celulares de las víctimas.
Desde el Ministerio de Seguridad señalaron que estos operativos forman parte de una estrategia integral para desarticular las bandas que han puesto en la mira a los prestadores de servicios de transporte privado. La Justicia ahora trabaja en el cotejo de testimonios y el reconocimiento de los elementos secuestrados para consolidar las imputaciones contra los once aprehendidos, quienes fueron derivados a distintas dependencias policiales de la jurisdicción.
En cuanto al hecho ocurrido en Maipú, la fiscalía de turno se encuentra analizando las cámaras de seguridad de la zona para identificar a los dos cómplices que lograron escapar tras el enfrentamiento con el chofer. Estos episodios vuelven a poner en debate las medidas de seguridad para los conductores, quienes en las últimas semanas han reclamado mayores controles policiales en los ingresos a barrios específicos durante los horarios nocturnos.