Referentes del sector se reunieron con el ministro Rodolfo Vargas Arizu y alertaron por el impacto económico, ambiental y sanitario del ingreso de fardos de ropa importada.
Representantes del comercio mendocino se reunieron con el ministro de Producción, Rodolfo Vargas Arizu, para manifestar su preocupación por la proliferación de vendedores de ropa usada a bajo costo, a la que calificaron como competencia desleal frente a los comercios formales.
Adolfo Tripodi, dirigente del sector, advirtió que a Mendoza están llegando fardos de prendas descartadas por países desarrollados, que tienen "precio cero en el mundo" y generan no sólo un perjuicio económico sino también un fuerte impacto ambiental, ya que muchas están compuestas por materiales que no se degradan.
En la misma línea, Adrián Alín, presidente de la Cecitys Capital, sumó la preocupación por los riesgos sanitarios y la situación crítica del comercio formal, afectado por el aumento de costos como la energía y la carga laboral.
Desde el Gobierno provincial, el subsecretario de Industria, Comercio y Logística, Alberto Marengo, reconoció la existencia de mercadería de contrabando y sin trazabilidad y anunció la creación de una mesa de trabajo junto a cámaras empresarias, municipios y fuerzas de control, además de un canal de denuncias anónimas para reforzar la fiscalización.