La fiesta se realizó el sábado por la noche en el Teatro Griego Municipal con una puesta que celebró la identidad local. Micaela y Delfina son las nuevas soberanas.
En una noche cargada de emoción y tradición, Tupungato celebró su Vendimia 2026 y coronó a Micaela Galdame, representante de Gualtallary, como Reina departamental. La joven hizo historia al ser la primera soberana de su distrito, mientras Delfina Cuello, de El Peral, fue elegida Virreina.
La noche del sábado 7 de febrero el Teatro Griego Municipal de El Peral se iluminó como un escenario de cuentos compartidos, donde la comunidad de Tupungato volvió a reconocerse en su historia y celebró la Fiesta de la Vendimia Departamental 2026. Entre luces, danzas y relatos que evocaron la identidad del pueblo, el departamento coronó a sus nuevas soberanas.
El momento más esperado llegó con el conteo de votos. Micaela Galdame, representante de Gualtallary, fue elegida Reina de la Vendimia de Tupungato con 44 votos, mientras que Delfina Cuello, del distrito El Peral, fue coronada Virreina con 27 votos. La elección marcó un hito histórico: es la primera vez que Gualtallary obtiene la corona departamental.
"Estoy muy emocionada, muy agradecida", expresó Micaela Galdame tras ser coronada. Con orgullo, destacó el acompañamiento de su comunidad: "Es la primera vez que Gualtallary tiene reina departamental, así que muy orgullosa". Para la nueva soberana, lo más valioso del departamento es su gente: "Muy trabajadora, muy acompañadora. Estoy profundamente agradecida con ellos".
Por su parte, Delfina Cuello compartió la sorpresa y la alegría por el reconocimiento: "La verdad es que es algo muy grande, muy lindo que me puede pasar. Es un regalo de Dios". La virreina también resaltó el apoyo del público y expresó su deseo de ser una voz para la comunidad: "Mi idea principal es ayudar a la sociedad, poder escuchar a la gente y manifestar sus emociones".
La fiesta se desarrolló en el marco del espectáculo "Historias de Pueblo y Vecinos", una puesta que recorrió escenas cotidianas del departamento y reconstruyó la identidad local a partir de relatos inspirados en vecinos reales. La obra transitó celebraciones, postales y espacios emblemáticos de Tupungato, como las peñas cuyanas, el carnaval y la vida comunitaria, con homenajes a instituciones históricas y referencias a los inmigrantes que forjaron la región.
La celebración incluyó la Bendición de los Frutos, shows artísticos, patio de comidas y paseo de artesanos, además de transporte gratuito desde distintos distritos para garantizar la participación de la comunidad. En un año especial para la provincia, que conmemora los 90 años de la primera Vendimia, Tupungato compartió su arte, cultura y tradición con productores vitivinícolas y vecinos.
Con la corona sobre sus cabezas, Micaela Galdame y Delfina Cuello iniciaron su camino como embajadoras culturales del departamento, llevando consigo las historias, los sueños y el orgullo de un pueblo que se reconoce en la Vendimia como una celebración de identidad, trabajo y memoria colectiva.