Hazaña médica en Mendoza: salvaron el corazón de un paciente trasplantado con una técnica inédita
El procedimiento permitió salvar el órgano y evitar una nueva lista de espera.
Viernes, 13 de Febrero de 2026
Un equipo de especialistas del Hospital Italiano de Mendoza protagonizó un hito para la medicina regional al salvar la vida de un paciente de 33 años que corría riesgo inminente. El hombre, que lleva 22 años con un corazón trasplantado, había sufrido un episodio de muerte súbita y fue reanimado con éxito. Sin embargo, el diagnóstico posterior reveló una enfermedad coronaria severa vinculada al rechazo crónico del órgano, lo que comprometía el tronco coronario principal y hacía pensar que la única salida era un segundo trasplante cardíaco.
Angioplastia compleja con soporte de circulación extracorpórea
Ante la gravedad del cuadro, el equipo encabezado por el cardiólogo Martín Burgos y el especialista en hemodinamia Alejandro González Estévez decidió optar por una alternativa de altísima complejidad: una angioplastia asistida por circulación extracorpórea. Esta técnica, que permite mantener el flujo sanguíneo mediante una bomba externa mientras se opera el corazón, solo se había utilizado en Mendoza en dos oportunidades desde el año 1986. La decisión se tomó tras constatar que, a pesar de las arterias obstruidas, el músculo cardíaco aún conservaba una función satisfactoria.
El procedimiento consistió en destapar las arterias críticas mediante la colocación de stents en los troncos principales. El desafío técnico radicaba en que, al intervenir en esa zona, el inflado del balón interrumpe el riego sanguíneo por segundos, lo que en un paciente con estas patologías puede disparar arritmias fatales o la detención total del corazón. Por ello, los profesionales conectaron al paciente a una bomba centrífuga por vía inguinal para asegurar el soporte hemodinámico durante toda la intervención.
"Cuando uno interviene los troncos principales, el corazón puede quedarse sin riego momentáneamente", explicó Burgos sobre la delicada maniobra. Gracias al soporte técnico, los médicos pudieron trabajar con la precisión necesaria para liberar los vasos obstruidos sin poner en riesgo la estabilidad del paciente. Esta estrategia permitió "limpiar" las arterias dañadas por el paso del tiempo y el rechazo crónico, devolviéndole al corazón la capacidad de funcionar sin necesidad de ser reemplazado por un nuevo órgano.
El éxito de la cirugía representa un avance significativo para la salud mendocina y un alivio inmenso para el paciente, quien ya se recupera de la intervención. Evitar un segundo trasplante no solo simplifica su calidad de vida postoperatoria, sino que también evita los riesgos asociados a una nueva cirugía de reemplazo y el tratamiento inmunosupresor extremo que conlleva. El caso destaca la capacidad técnica del Hospital Italiano para abordar cuadros que antes se consideraban inviables en el ámbito local.
Finalmente, este procedimiento subraya la importancia de la detección temprana de las complicaciones post-trasplante. La enfermedad coronaria en estos pacientes suele avanzar de forma silenciosa, por lo que la intervención oportuna de los especialistas en hemodinamia fue fundamental. Mendoza vuelve a posicionarse en la vanguardia médica con una intervención que combina tecnología de punta y la pericia de un equipo interdisciplinario que priorizó la preservación del órgano original del paciente.