Aunque hay demoras en el tránsito, los manifestantes evitan los cortes totales en los accesos.
Los gremios mendocinos se hacen sentir con fuerza durante la mañana de este jueves en rechazo al proyecto de reforma laboral que impulsa el Gobierno nacional. En el marco del paro convocado por el Frente de Sindicatos Unidos, que integra a la CGT y ambas CTA, el epicentro de la protesta local se ubica en el Nudo Vial de Costanera y José Vicente Zapata. La movilización funciona como una vigilia ante el tratamiento de la iniciativa, previsto para esta tarde en la Cámara de Diputados de la Nación.
A pesar de ser uno de los puntos con mayor afluencia de vehículos en el área metropolitana, los manifestantes han optado por no interrumpir la fluidez del tránsito. La modalidad consiste en permanecer sobre la vereda y ganar la calzada con pancartas únicamente cuando el semáforo se pone en rojo. Esta dinámica genera demoras atípicas en el ingreso a la Ciudad, aunque el clima de la protesta es ruidoso y cuenta con el respaldo de varios automovilistas que, al pasar, manifiestan su apoyo mediante bocinazos.
Las críticas de los referentes sindicales consultados apuntan a la vulnerabilidad del sector trabajador. Coinciden en que las condiciones actuales ya son críticas, pero advierten que la nueva ley profundizará el deterioro de los derechos laborales. Para los representantes gremiales, la jornada busca visibilizar el descontento federal antes de que comience el debate parlamentario cerca de las 14 horas, donde se definirá el futuro de la normativa en el Congreso.
En paralelo a la concentración en el Nudo Vial, el gremio de Camioneros desarrolla acciones de protesta en la zona de la Destilería de Luján de Cuyo. Estas intervenciones estratégicas buscan mostrar la unidad del bloque sindical en puntos clave de la producción y el transporte provincial. Mientras tanto, en Buenos Aires, el foco principal se mantiene en las inmediaciones del Congreso con columnas masivas que han afectado notablemente el funcionamiento de los servicios públicos.
A diferencia de lo que ocurre en la Capital Federal, donde el acatamiento al paro ha paralizado casi por completo el transporte, en Mendoza la actividad comercial y administrativa intenta mantener cierta normalidad. No obstante, la presencia de los sindicatos en la calle marca una jornada de alta tensión política y social, a la espera de lo que suceda en el recinto durante el tratamiento de los artículos más polémicos de la reforma.
Con esta movilización, los sindicatos mendocinos buscan presionar a los legisladores nacionales por la provincia para que voten en contra del proyecto. La jornada continuará con un seguimiento minuto a minuto de lo que ocurra en Buenos Aires, manteniendo la guardia alta en los principales accesos hasta que finalice la sesión en Diputados. La jornada de protesta deja en claro que el conflicto laboral está lejos de resolverse y promete nuevos capítulos de lucha en las calles.