La asistencia ciudadana en las elecciones municipales fue la más baja desde el retorno democrático. Oficialismo y oposición coinciden en revisar el esquema vigente. Qué alternativas se barajan.
Las elecciones municipales del domingo 22 de febrero dejaron un dato que encendió alarmas en la política mendocina: la participación promedio fue del 47%, el nivel más bajo desde el retorno a la Democracia en 1983. Con picos de apenas 43% en Luján de Cuyo y Maipú, el resultado abrió un debate transversal sobre la necesidad de modificar el sistema electoral vigente en la provincia.
Los comicios que definieron la mitad de las bancas de los Concejos Deliberantes de seis comunas se llevaron adelante en esta fecha por la decisión de sus intendentes, a medidados de 2025, de desdoblar las elecciones municipales de las provinciales, que se celebraron el 26 de octubre en concurrencia con las legislativas nacionales. La posibilidad de separar los comicios está contemplada en la Ley Electoral de Mendoza, reformada en 2017 durante la primera gobernación de Alfredo Cornejo.
Sin embargo, el bajo nivel de concurrencia reactivó una discusión que ya comenzó a tomar forma en el Ejecutivo y en la Legislatura.
Conocidos los bajos niveles de participación, el gobernador Alfredo Cornejo, quien si bien relativizó el dato -al señalar que se trataba de comicios en los que solo se elegían concejales- admitió que "lo ideal sería hacer elecciones (de medio término) en forma conjunta" con las nacionales, como ocurrió en la mayoría de los departamentos el 26 de octubre pasado.
El mandatario sostuvo que los jefes comunales actuaron conforme a la normativa vigente, pero dejó abierta la puerta a revisar el esquema hacia adelante. "Ningún intendente hizo algo en contra de la ley electoral; usaron lo que dice el régimen actual. Lo hecho, hecho está", expresó, aunque reconoció que puede ser necesario "buscar fórmulas para unificar un poco más las elecciones".
En la misma línea se pronunció el presidente de la Cámara de Diputados y titular de la UCR Mendoza, Andrés "Peti" Lombardi, quien planteó que "hay que revisar la Ley Electoral y modificarla porque evidentemente la sociedad no se siente tan involucrada en esta fecha".
El titular de la Cámara Baja cuestionó especialmente la extensión del calendario electoral cuando hay desdoblamientos. Analizó que no se hubieran suspendido las PASO en 2025, el cronograma habría comenzado en junio de ese año y se habría extendido hasta febrero de 2026. Es decir, más de ocho meses de proceso electoral, lo que calificó como "un sinsentido".
También planteó la necesidad de repensar las elecciones legislativas intermedias y recordó que la mitad de las provincias argentinas no las tienen, además de señalar que en Sudamérica solo Brasil y Argentina mantienen ese esquema.
El ministro de Educación, Tadeo García Zalazar, y otros referentes del oficialismo provincial también se expresaron en favor de introducir modificaciones, una postura que comparten los aliados de La Libertad Avanza, quienes ya han planteado la prohibición de desdoblar comicios locales de los federales.
Incluso desde la oposición hubo coincidencias. El intendente de San Rafael, Omar Félix, reconoció que el nivel de asistencia obliga a repensar el esquema vigente.
A su vez, el presidente de la Suprema Corte y titular de la Junta Electoral, Dalmiro Garay, señaló que una de las conclusiones de la primera elección desdoblada exclusivamente para concejales en Mendoza fue que "la ciudadanía pide más simpleza". También consideró que el dato debe llevar a replantear el sistema.
Qué cambios evalúa el Gobierno para las elecciones en Mendoza y qué dice la ley vigente
En Casa de Gobierno analizan distintas alternativas, todas con un punto de partida común: modificar la Ley Electoral de Mendoza, reformada en 2017.
Actualmente, la norma establece fechas específicas según el tipo de elección y si se realiza en simultáneo o de manera separada. Dispone que las elecciones provinciales se celebrarán el último domingo de septiembre cuando corresponda renovar Ejecutivo y Legislativo, mientras que las legislativas provinciales y municipales de medio término deben realizarse el segundo domingo de abril del año correspondiente a la renovación legislativa.
En el caso de los municipios que decidan desdoblar sus comicios de los provinciales, la ley fija fechas propias: el primer domingo de septiembre cuando se renuevan Ejecutivo y Legislativo municipal, y el último domingo de febrero cuando se trata exclusivamente de la renovación legislativa municipal, como ocurrió este 22 de febrero.
Este esquema de fechas diferenciadas es el que, según analizan en el oficialismo, termina extendiendo excesivamente el calendario electoral, puntualmente en los años que se celebran elecciones de medio término.
Comprimir esos plazos, modificando las fechas de celebración de elecciones provinciales y municipales cuando se opte por el desdoblamiento, a fin de evitar que el calendario electoral se prolongue durante meses.
Impedir el desdoblamiento en elecciones legislativas municipales, manteniendo la potestad de separar los comicios solo cuando se trate de cargos ejecutivos (intendentes). Esta variante busca evitar que se vote únicamente concejales en fechas aisladas, como ocurrió el 22 de febrero. Aunque en el Gobierno evalúan si un avance en ese sentido atentaría contra la autonomía municipal. Incluso se analiza extender esa limitación al propio gobernador, de modo que las elecciones legislativas provinciales de medio término no puedan desdoblarse de las nacionales, concentrando así la votación en una sola jornada.
Una tercera alternativa, de más largo plazo, es eliminar directamente las elecciones de medio término en Mendoza, como sucede en otras provincias. Sin embargo, esta modificación requeriría una reforma constitucional. Por ende, un proceso más engorroso, que requiere la aprobación por dos tercios en ambas cámaras legislativas, referéndum ciudadano que declare la necesidad de la reforma y posterior elección de convencionales constituyentes. Y, tomando en cuenta las últimas experiencias de los gobernadores que pretendieron modificar la Carta Magna, es una opción que hoy por hoy no es viable.
Por esa complejidad institucional, en el corto plazo el Ejecutivo apunta a una reforma legal (modificación de la Ley Electoral) y no constitucional.
Mientras el Ejecutivo analiza las distintas vías, el diputado provincial del Partido Verde, Emanuel Fugazzotto, presentó un proyecto propio para modificar el artículo 85 de la Ley Electoral y establecer la simultaneidad obligatoria entre elecciones provinciales y municipales, eliminando la posibilidad de que los intendentes desdoblen los comicios.
Además de los motivos mencionados anteriormente, el legislador argumenta su propuesta en base a los datos de la Junta Electoral: los comicios municipales desdoblados representaron un costo total de $2.736 millones, asumido íntegramente por los municipios.
El texto establece que "en ningún caso los municipios podrán convocar elecciones generales municipales en fecha distinta a la fijada para las elecciones generales provinciales" y dispone que, si la Provincia desdobla respecto de la Nación, las municipales deberán realizarse simultáneamente con las provinciales.
Según los fundamentos, la fragmentación del calendario genera alto costo fiscal y menor participación ciudadana, debilitando la legitimidad de los cuerpos deliberativos electos.