La vicepresidenta y el diputado nacional coincidieron en el Desayuno de la Coviar. Hubo nuevas chicanas públicas, aunque ambos le bajaron el tono al conflicto.
La presencia de Victoria Villarruel en los actos vendimiales trajo un dolor de cabeza a más de un dirigente mendocino. Al oficialismo provincial, por el abierto enfrentamiento que la vicepresidenta sostiene con Javier Milei, aliado del gobierno local. Y especialmente al diputado nacional Luis Petri, con quien rivalizó fuertemente días atrás, con acusaciones de "golpista" de por medio.
La titular del Senado de la Nación se presentó en el Desayuno de la Coviar casi al mismo tiempo que el exministro de Defensa arribó junto a su pareja, Cristina Pérez. No hubo cruce de miradas, pero sí continuó el petardeo mediático, aunque con un tono más leve.
La funcionaria nacional se hizo presente en el encuentro público-privado acompañada de su equipo de comunicación y seguridad, además de la dirigencia local -los "villarruelines"- que le responde políticamente, con el exconcejal capitalino Luis Giachino a la cabeza.
Si bien subió al escenario principal, se le negó la posibilidad de brindar un discurso institucional. Una duda que rodeaba a todos los presentes, e incluso a la organización, que hasta último momento no confirmaba si la principal figura institucional del evento tomaría la palabra.
En el breve contacto que mantuvo con los medios, Villarruel volvió a cuestionar al Ejecutivo nacional al señalar que la vitivinicultura atraviesa un contexto complicado, principalmente por la política macroeconómica adoptada por el mileísmo. Mencionó la "caída de las ventas, de las exportaciones y los problemas laborales" como los principales escollos que debe afrontar el sector.
Sin embargo, se mostró optimista respecto del futuro de la actividad. "La tecnología, el conocimiento y el material humano están", afirmó.
En cuanto al duelo en redes que sostuvo esta semana con Petri -con duras acusaciones cruzadas-, la vicepresidenta intentó esquivar el tema, aunque no pudo evitar una respuesta. "No voy a hablar más de esa persona, pero lo que dice debe ser demostrado luego en la Justicia", disparó.
Días atrás había cuestionado la gestión del mendocino en la cartera castrense. "A Petri lo conozco por sus cosplay y por los trencitos de la alegría con el presidente Milei. Y por el vaciamiento de IOSFA (la obra social del personal de Defensa) y los sueldos más bajos de todas las fuerzas", había afirmado.
También con una entonación más moderada, el legislador nacional evitó profundizar la polémica y aseguró: "Ya dije todo lo que tenía para decir sobre el tema".
Las definiciones de "golpista" que había expresado días atrás quedaron para otra oportunidad. "Estamos en Vendimia y es momento de hablar de la producción y de los mendocinos", sostuvo.
En ese marco, Petri también se refirió a la situación que atraviesa la industria vitivinícola y reconoció que enfrenta un escenario desafiante por los cambios en los hábitos de consumo. Según explicó en diálogo con Aconcagua Radio, cada vez se consume menos vino y los consumidores se inclinan por otros productos, lo que obliga a repensar el desarrollo del sector.
No obstante, consideró que el contexto macroeconómico actual puede abrir nuevas oportunidades para la actividad. En ese sentido, destacó la importancia de ampliar las exportaciones y consolidar mercados externos, y remarcó que acuerdos comerciales como Mercosur-Unión Europea o un eventual tratado con Estados Unidos podrían generar nuevas posibilidades para los vinos argentinos.