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Semanas cortas en Mendoza: habrá solo seis días hábiles en los próximos quince días

Una seguidilla de jornadas festivas y fines de semana largos transformará el ritmo de la provincia.

Miercoles, 18 de Marzo de 2026

El calendario de marzo y abril juega a favor del descanso y en cuenta de la rutina laboral, ya que las próximas dos semanas tendrán apenas tres días hábiles cada una. Esta particular seguidilla de feriados y días no laborables generará un parate significativo en la actividad administrativa, escolar y comercial de Mendoza. El primer corte llegará con el fin de semana largo por el Día Nacional de la Memoria por la Verdad y la Justicia, conformando un bloque de cuatro jornadas de inactividad que arranca el sábado 21 y se extiende hasta el martes 24 de marzo.

El impacto de Semana Santa y el feriado de Malvinas en el cronograma

El esquema de descanso comienza a sentirse con fuerza el lunes 23 de marzo, declarado día no laborable con fines turísticos, conectando directamente con el feriado nacional del martes 24. De esta manera, la próxima semana quedará reducida únicamente a tres días de actividad plena: el miércoles, jueves y viernes. Sin embargo, el alivio para los trabajadores no terminará allí, ya que apenas unos días después se activará otro fin de semana extra largo vinculado a las celebraciones religiosas y a una fecha patria fundamental para los argentinos.

Este segundo bloque de descanso está relacionado con la llegada de la Semana Santa y la conmemoración del Día del Veterano y de los Caídos en la Guerra de Malvinas. En este caso, el jueves 2 de abril funcionará como feriado y día no laborable, seguido inmediatamente por el viernes 3 de abril, correspondiente al Viernes Santo. Esta combinación vuelve a generar una semana con actividad mínima, donde solo se trabajará con normalidad durante el lunes, martes y miércoles, antes de ingresar en un nuevo periodo de cuatro jornadas consecutivas sin actividad oficial.

La repetición de este esquema de semanas cortas representa un desafío para el sector productivo, pero una oportunidad para el turismo interno en los departamentos mendocinos. Con apenas seis días laborales distribuidos en una quincena, se espera que el flujo de personas hacia las zonas de montaña y las bodegas sea constante. Los servicios públicos y bancarios también verán alterados sus horarios habituales, por lo que las autoridades recomiendan a los ciudadanos realizar sus trámites con antelación para evitar las aglomeraciones en los pocos días de apertura.

En definitiva, Mendoza se encamina a un cierre de marzo y un inicio de abril marcado por el tiempo libre y la reflexión. Mientras el sector comercial evalúa el impacto de tantos días de cierre, los ciudadanos ya planifican sus escapadas o momentos de reunión familiar aprovechando los beneficios de un calendario excepcionalmente generoso. Habrá que esperar hasta la segunda semana de abril para que el ritmo de la provincia retome su curso habitual de cinco días hábiles, tras este inusual paréntesis de descanso extendido.