Con una inversión superior a los 27.000 millones de pesos, el Gobierno provincial dio un paso clave para completar el corredor de 12 kilómetros que unirá Junín y San Martín con la Ruta Nacional 7.
El Gobierno de Mendoza realizó este miércoles la apertura de sobres para la construcción de la última etapa de la Doble Vía del Este, una obra estratégica para el desarrollo productivo y vial de la región. El proyecto, que corresponde a la nueva Ruta Provincial 66, contempla una inversión estimada en 27.150 millones de pesos y un plazo de ejecución de 20 meses. Este tramo final permitirá completar un corredor de 12 kilómetros en total, mejorando significativamente la conectividad de los departamentos de la zona Este con los principales ejes de transporte de la provincia.
Fueron diez las ofertas que se presentaron en el acto administrativo realizado en Casa de Gobierno, que contó con la presencia del gobernador Alfredo Cornejo, el ministro de Infraestructura, Natalio Mema, y los intendentes de San Martín y Junín, Raúl Rufeil y Mario Abed. Entre las empresas y uniones transitorias que pujan por la adjudicación se encuentran firmas de renombre como Cartellone, Vialmani, Marcalba y las UT conformadas por Corporación del Sur-Chediak y Genco-Laugero, entre otras. La numerosa participación refleja el interés que genera la obra pública en el actual contexto económico provincial.
El tramo que se licitó en esta oportunidad abarca una extensión de 4,7 kilómetros, conectando el Carril Centro, en el departamento de Junín, con la Ruta Nacional 7, en el territorio de San Martín. La infraestructura está diseñada para soportar un alto flujo de carga pesada y vehículos particulares, transformando un camino rural en una vía moderna y segura. Para los jefes comunales de la región, esta obra representa un reclamo histórico que finalmente entra en su fase de concreción definitiva, aportando agilidad al traslado de la producción vitivinícola y frutícola.
Desde el Ministerio de Infraestructura destacaron que la Doble Vía no solo optimiza los tiempos de viaje, sino que también jerarquiza los ingresos a las zonas urbanas de los departamentos involucrados. Al finalizar los trabajos, el corredor permitirá un acceso directo y fluido a la Ruta 7, evitando el tránsito pesado por zonas residenciales y reduciendo la siniestralidad vial en las rutas secundarias actuales. El proceso continuará ahora con la evaluación técnica de las propuestas económicas para determinar cuál de los diez oferentes se hará cargo de los trabajos de asfalto y señalización.
Con la puesta en marcha de esta etapa, la provincia busca dinamizar la economía local mediante la creación de puestos de trabajo directos en la construcción. Las autoridades provinciales resaltaron que mantener el ritmo de la obra pública con fondos propios es una prioridad para garantizar la competitividad de Mendoza frente a los desafíos logísticos nacionales. Se espera que, una vez adjudicada, las máquinas comiencen a operar en el terreno en el corto plazo, cumpliendo con el anhelo de miles de vecinos del Este mendocino que diariamente utilizan esta conexión.