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Modernización ambiental: el Gobierno disolvió la vieja Dirección de Protección para crear un superente de control

A través de la Resolución 15, el Ministerio de Energía y Ambiente oficializó una nueva estructura para fiscalizar industrias, minería y residuos. Buscan agilizar trámites y endurecer el monitoreo técnico en toda la provincia.

Jueves, 19 de Marzo de 2026

El esquema de control ambiental en Mendoza dejó de ser el mismo. Tras tres décadas de funcionar bajo un modelo que ya no respondía a la velocidad de las nuevas industrias, el Gobierno Provincial oficializó este jueves la nueva estructura de la Dirección de Gestión y Fiscalización Ambiental, a cargo de Leonardo Fernández.

La medida, publicada en el Boletín Oficial, no es solo un cambio de nombre (antes Dirección de Protección Ambiental), sino una reorganización profunda de sus capacidades operativas. El objetivo central de la ministra Jimena Latorre es modernizar el cuerpo de inspectores y unificar criterios de control para que la fiscalización sea técnica, eficiente y, sobre todo, preventiva.

Los tres pilares del nuevo control

La resolución establece tres coordinaciones estratégicas que dividirán las tareas de vigilancia en el territorio mendocino:

  •     Industrias Extractivas: Será el área con mayor peso político y técnico. Tendrá a su cargo el control de hidrocarburos y la creciente actividad minera, con especial foco en la preservación del agua y la calidad del aire.
  •     Residuos y Economía Circular: Unificará el seguimiento de residuos urbanos, patogénicos y peligrosos. El cambio de paradigma aquí es clave: pasar de la simple "disposición final" a políticas de reutilización y valorización de recursos.
  •     Vinculación e Innovación: Esta oficina se encargará de integrar nuevas tecnologías de monitoreo (sensores remotos, análisis de datos en tiempo real) y de fortalecer la educación ambiental y la relación con los municipios.


Fiscalización y agilidad

Desde el Ejecutivo explicaron que esta nueva estructura busca eliminar los "cuellos de botella" burocráticos. Al tener áreas más específicas y profesionales, se espera que los procesos de permisos ambientales para nuevos emprendimientos sean más rápidos, pero con auditorías mucho más rigurosas.

Además, se buscará una articulación directa con el Departamento General de Irrigación y los municipios para evitar que las empresas tengan que realizar trámites duplicados, unificando el estándar ambiental de la provincia bajo un mismo sello de gestión moderna y desarrollo sostenible.