El sector privado advierte que la logística retrocedió un 50% en la última década y exige mayor previsibilidad en los controles fronterizos.
Empresarios mendocinos mantuvieron un encuentro estratégico con el nuevo embajador de Chile en Argentina, Gonzalo Uriarte, con el objetivo de reactivar la agenda de integración bilateral. El foco principal de la reunión fue la operatividad del Paso Internacional Cristo Redentor, la vía más importante para el comercio regional. Mauricio Badaloni, titular de la Unión Industrial de Mendoza (UIM), destacó que existe una renovada esperanza tras el cambio de autoridades diplomáticas y la intención manifiesta del gobierno de José Antonio Kast de mejorar la conectividad entre ambos países.
La preocupación del sector privado radica en el fuerte retroceso que ha sufrido la logística en los últimos 15 años. Según explicaron los referentes del transporte, antes un camión podía realizar hasta 12 viajes anuales entre Argentina y Chile, cifra que hoy se ha reducido a apenas cinco debido a las demoras y la falta de coordinación. Esta ineficiencia impacta directamente en los costos de las empresas locales, considerando que por Mendoza circula cerca del 75% del comercio bilateral y gran parte del flujo del Corredor Bioceánico hacia el Pacífico.
Uno de los puntos más críticos señalados fue la discrecionalidad en los cierres del túnel internacional. Badaloni advirtió que durante el último año el paso estuvo paralizado 35 días, muchas veces bajo un criterio preventivo que consideran excesivo. "No se puede cerrar por las dudas, necesitamos previsibilidad", reclamó el dirigente, quien también cuestionó la superposición de procesos administrativos. Actualmente, intervienen ocho organismos descentralizados entre ambos países, lo que genera esperas de hasta ocho horas a más de 3.000 metros de altura.
Para solucionar este cuello de botella, los empresarios propusieron avanzar en la implementación de sistemas integrados y códigos compartidos de bases de datos. La idea es agilizar los trámites fronterizos sin descuidar los controles de seguridad. Además, se planteó la necesidad de mirar hacia la montaña con una visión estratégica, especialmente ante el avance de proyectos mineros en la cordillera, y potenciar alternativas como el Paso Pehuenche para evitar desvíos costosos hacia el sur cuando el Cristo Redentor se encuentre inhabilitado.
El encuentro, que contó con la presencia de la Asociación de Propietarios de Camiones (Aprocam), la Federación Económica de Mendoza (FEM) y cámaras de San Rafael, marca un primer acercamiento clave en la gestión diplomática de Uriarte. En un contexto de sintonía política entre los presidentes Javier Milei y su par chileno, la industria de Mendoza espera que las intenciones de mejora se traduzcan pronto en medidas concretas. La eficiencia en la frontera no es solo un deseo comercial, sino una necesidad imperiosa para la competitividad de toda la producción regional.