Se limitará el ingreso de objetos a las aulas y se exige a los padres un control estricto sobre las pertenencias de los estudiantes.
La Dirección General de Escuelas (DGE) activó una metodología de emergencia para frenar la psicosis generada por las recientes amenazas detectadas en baños y redes sociales. Mientras se termina de redactar un protocolo definitivo, las autoridades escolares implementaron lineamientos rígidos para garantizar la seguridad sin afectar el dictado de clases. La premisa oficial es tajante: la actividad en las aulas no se suspende, buscando evitar que los mensajes violentos logren su objetivo de paralizar el sistema educativo mendocino.
La medida más contundente del nuevo lineamiento es la restricción del uso de mochilas, que comenzó a regir este lunes en los colegios que fueron blanco de intimidaciones. Los alumnos solo podrán asistir con los elementos básicos y esenciales para el estudio, con el fin de evitar el ingreso de materiales peligrosos. Además, ante un mensaje confirmado, las escuelas deben seguir tres pasos críticos: realizar la denuncia inmediata al 911, dar aviso a las autoridades jerárquicas y preservar el lugar del hallazgo para no entorpecer la investigación judicial.
En cuanto a la comunicación, la normativa prohíbe a los directivos reproducir el contenido de las amenazas al informar a las familias. El objetivo es no dar entidad a los mensajes violentos ni generar pánico innecesario en la comunidad. Las escuelas deberán emitir comunicados formales y oficiales, manteniendo la reserva sobre los detalles de las pintadas o escritos para permitir que el Ministerio de Seguridad y la Justicia trabajen en la identificación de los responsables.
La DGE también hizo un fuerte llamado a la responsabilidad parental, instando a los padres a supervisar diariamente qué llevan sus hijos al colegio y qué contenidos consumen en redes sociales. Las autoridades recordaron que estas acciones no son "bromas estudiantiles", sino delitos que pueden derivar en sanciones administrativas severas y en causas penales contra los menores o sus tutores legales. El control de los adultos en el hogar se considera hoy una pieza fundamental para desactivar el "efecto contagio".
Finalmente, el gobierno escolar reforzó la presencia de equipos de apoyo para contener a los alumnos y docentes afectados por el clima de tensión. Se espera que el protocolo definitivo sea presentado en los próximos días, integrando las nuevas tecnologías de vigilancia y un esquema de sanciones más riguroso. Por ahora, la prioridad absoluta es mantener las escuelas abiertas, reforzando los controles de acceso y el diálogo permanente con todos los actores del sistema educativo.