Mediante una resolución publicada este viernes en el Boletín Oficial, el organismo extendió de dos a seis meses la vigencia de los comprobantes de haberes. El objetivo es acelerar las adjudicaciones y evitar que los trámites "vencen" antes de la revisión final.
El sueño de la casa propia suele estar empedrado de trámites burocráticos que, en ocasiones, terminan siendo un obstáculo más que un respaldo. Detectando esta falla en el engranaje del programa Mi Casa, el IPV decidió modificar uno de sus requisitos más estrictos para los candidatos que están en proceso de revisión.
Hasta el momento, la normativa exigía que el grupo familiar presentara comprobantes de ingresos con una antigüedad no mayor a los dos meses. Sin embargo, la propia dinámica del organismo y los tiempos de evaluación hacían que este plazo resultara "restrictivo", provocando demoras operativas y obligando a los postulantes a actualizar la documentación una y otra vez. A partir de hoy, esa antigüedad se amplió a seis meses.
La resolución fundamenta que este cambio busca "facilitar el acceso oportuno a la vivienda". Al triplicar el plazo de validez de los recibos de sueldo o certificaciones de ingresos, el IPV espera que el flujo de carpetas aprobadas sea más ágil, eliminando el cuello de botella que se generaba en la determinación de la cuota inicial.
Puntos clave del Programa Mi Casa:
Para quienes no ingresaron en los sorteos de "Mi Casa", el IPV recordó que continúa vigente el plan Construyo Mi Casa. A diferencia del primero, este programa otorga un crédito hipotecario para la edificación.