El sector hotelero mendocino mira con cautela el fin de semana largo. Con un promedio del 50%, las reservas actuales no logran superar el desempeño de las fechas de Pascuas.
Este jueves 30 de abril de 2026, la industria turística de Mendoza observa con preocupación los indicadores para el próximo fin de semana largo.
A pesar de la coincidencia con la Maratón Internacional Mendoza (MIM) y el carácter internacional del feriado por el Día del Trabajador, las reservas hoteleras promedian apenas un 50%, una cifra que sitúa a la provincia por debajo del 65% registrado al inicio de la última Semana Santa.
La realidad del sector muestra contrastes profundos según la zona. Mientras que el departamento de Luján de Cuyo lidera las expectativas con picos de reserva del 85%, otros destinos tradicionales enfrentan un panorama crítico. En el Gran Mendoza, la ocupación ronda el 48%, pero la situación más compleja se vive en San Rafael, donde el piso de reservas apenas alcanza el 15%. Según Marcelo Rosental, presidente de la cámara hotelera, factores como el alojamiento informal -donde se hospeda el 30% de los viajeros- y la competencia con Chile han condicionado el flujo de visitantes.
No obstante, los operadores no pierden la esperanza de un repunte de último momento. Al tratarse de un feriado internacional, se espera una mayor afluencia de turistas extranjeros que podría elevar la ocupación efectiva al 70% hacia el sábado. El desafío para el sector será captar ese "viento a favor" para compensar un arranque de mayo que, por ahora, se presenta más frío de lo esperado en términos de facturación. La mirada está puesta en el comportamiento de los mercados limítrofes, cuya moneda podría traccionar una mejora en los hoteles de mayor categoría durante el cierre del fin de semana XL.