Especialistas advierten que la combinación de una cepa agresiva, la caída en la vacunación y el alto costo de las dosis privadas crea un escenario crítico para la salud pública.
Este lunes 4 de mayo de 2026, la comunidad médica argentina encendió las alarmas ante lo que definen como una "tormenta perfecta" sanitaria.
A pesar de la cercanía de los meses de frío extremo, los registros epidemiológicos muestran una fuerte caída en la vacunación antigripal en comparación con el 2025. Los infectólogos advierten que este estancamiento en la inmunización ocurre en un momento crítico: la circulación de la cepa H3N2 subclado K, que ya causó estragos en el invierno europeo por su agresividad y alta tasa de hospitalización.
En Mendoza, el acceso a la protección enfrenta una barrera económica sin precedentes. El costo de la vacuna tetravalente en farmacias ronda los $65.000, un valor que ha desplomado la demanda espontánea de quienes no integran los grupos de riesgo. El doctor Hugo Pizzi advirtió que la situación es tan delicada que ya existen casos judicializados en Mendoza debido a la falta de protección en menores. El sistema de salud se prepara para un escenario de "policirculación", donde la influenza coexistirá con el Virus Sincicial Respiratorio (VSR) y nuevas variantes de COVID-19.
Los especialistas subrayan que la "inmunidad de rebaño" se ha debilitado, permitiendo que el virus circule con mayor velocidad. La eficacia de la dosis demora aproximadamente dos semanas en consolidarse, por lo que las autoridades instan a no demorar la inmunización temprana. Para los grupos de riesgo, que incluyen a mayores de 65 años, embarazadas y niños de 6 a 24 meses, la vacuna sigue siendo gratuita y obligatoria en centros de salud. Frente a un virus que no es una "gripe común", la prevención es la única barrera para evitar un colapso en las guardias durante los próximos meses.