El termómetro se dispara en una jornada de contrastes extremos. Mientras el Gran Mendoza espera ráfagas de 80 km/h, la alta montaña se prepara para un temporal con importantes acumulaciones de nieve.
Mendoza atraviesa una de las jornadas más complejas en lo que va del año debido a una combinación de fenómenos meteorológicos extremos.
Según el reporte de la Dirección de Contingencias Climáticas, se espera un marcado ascenso de la temperatura máxima, que llegará a los 29°C, transformando la tarde en un "veranito" atípico. Sin embargo, este calor será el preludio de un viento Zonda de gran intensidad que bajará al llano, afectando principalmente al Gran Mendoza y sectores del este y sur provincial.
El Servicio Meteorológico Nacional ha emitido una alerta amarilla ante la probabilidad de ráfagas que podrían superar los 80 km/h en departamentos como Las Heras y Luján de Cuyo. El fenómeno provocará una reducción drástica de la visibilidad por polvo en suspensión y condiciones de extrema sequedad ambiental. En el este y el sur, las ráfagas oscilarán entre los 60 y 65 km/h, extendiéndose incluso hasta la madrugada del jueves, lo que obliga a extremar las precauciones en el tránsito y evitar actividades al aire libre.
En paralelo, la alta montaña enfrenta un panorama opuesto pero igualmente crítico. Rige una alerta por nevadas intensas con acumulaciones de hasta 35 centímetros, acompañadas de vientos del oeste que superarán los 90 km/h. Esta situación de temporal blanco podría derivar en el cierre preventivo de los pasos internacionales. Hacia la noche, la inestabilidad se trasladará al llano en forma de precipitaciones aisladas, marcando el fin de un miércoles donde el clima pondrá a prueba la logística de los mendocinos en cada rincón de la provincia.