Reivindicó su formación en la universidad pública y reclamó reglas previsibles para la inversión educativa sin adherir formalmente a la marcha.
En el marco de una nueva jornada de protesta nacional en defensa de la educación superior, el ministro de Educación de Mendoza y titular de la DGE, Tadeo García Zalazar, publicó un mensaje con tono moderado. El funcionario radical buscó diferenciarse de la confrontación abierta que suele plantear la Casa Rosada con el sistema académico, reivindicando la importancia de la universidad estatal como motor de movilidad social ascendente.
A través de sus redes sociales, García Zalazar sostuvo que la defensa de la universidad pública no debería generar divisiones, sino convocar a una discusión "seria, responsable y federal". El ministro mendocino subrayó que, antes de avanzar en reformas educativas, el país necesita debatir cómo se financia el sistema con criterios de equidad y mecanismos transparentes, una postura que Mendoza viene sosteniendo en diversos foros nacionales.
La publicación fue leída en clave política, ya que el funcionario se alejó de los discursos más duros del oficialismo nacional sin romper el equilibrio que mantiene el radicalismo local con la gestión de Javier Milei. "La educación pública necesita acuerdos duraderos, no miradas extremas ni discusiones superficiales", expresó el titular de la DGE, remarcando que cuidar las instituciones también implica animarse a debatir cómo fortalecerlas en el tiempo.
El mensaje llega en un momento crítico, donde rectores y gremios advierten sobre el deterioro salarial y las dificultades operativas de las casas de estudio por el atraso presupuestario. Mientras el Gobierno nacional mantiene su disputa con los sectores académicos, el ministro local enfatizó que la universidad es parte esencial del desarrollo del país y la construcción de oportunidades para los jóvenes.
Con este posicionamiento, García Zalazar intentó tender puentes en medio de una fuerte polarización. Al destacar la necesidad de previsibilidad presupuestaria, el funcionario alineado con el gobernador Alfredo Cornejo puso el foco en la gestión del financiamiento como la herramienta clave para garantizar la calidad y el futuro de la educación pública argentina.