Tras una tregua de sol y calorcito, el invierno golpea la puerta de Mendoza. El pronóstico anticipa nevadas en montaña y un desplome térmico que llegará a los -4°C.
Los mendocinos deberán sacar definitivamente los abrigos pesados. Tras un viernes que promete ser la despedida de las temperaturas agradables con máximas de 20°C, un frente frío de origen polar ingresará al territorio provincial, provocando un cambio drástico en las condiciones meteorológicas.
Según el Servicio Meteorológico Nacional, el fenómeno traerá consigo las primeras nevadas visibles del año en zonas de montaña cercanas al Gran Mendoza, como Potrerillos y Tunuyán, marcando el inicio de un periodo de inestabilidad que se extenderá durante todo el fin de semana.
El cambio de tiempo se sentirá con fuerza desde la madrugada del sábado, con lluvias persistentes en el Gran Mendoza y precipitaciones níveas en los sectores de precordillera. En localidades como Tunuyán, se espera que el termómetro no supere los 8°C durante la jornada sabatina, mientras que para el domingo se prevé un escenario crítico para el agro: las mínimas caerán hasta los -4°C, generando heladas generalizadas en los oasis productivos. Este descenso térmico estará acompañado de cielo mayormente nublado y una sensación térmica muy baja debido a la humedad residual.
Para quienes tengan planeado viajar a alta montaña o destinos turísticos de montaña, se recomienda extremar las precauciones en las rutas, ya que la acumulación de nieve podría dificultar la transitabilidad en Potrerillos y los distritos altos del Valle de Uco. La tendencia de frío polar se mantendrá al menos hasta el martes, con mañanas gélidas y máximas que difícilmente superen los 12°C. Es fundamental mantenerse informado sobre el estado de los pasos internacionales y las alertas por vientos fríos que podrían intensificar la rigurosidad del clima durante las próximas 48 horas en toda la provincia.