El Hospital Español registra una ocupación de camas del 98% debido al fuerte aumento de virus respiratorios en niños. Autoridades médicas revelaron cómo funciona el sistema de atención ante la emergencia.
El sistema de salud pediátrico de Mendoza enfrenta una prueba de fuego debido al fuerte aumento de enfermedades respiratorias en niños. Las clínicas y hospitales de la provincia atraviesan semanas de muchísima demanda asistencial.
Un reflejo directo de esta situación crítica ocurre en el Hospital Español, que ya tiene el 98% de sus camas de internación ocupadas, con un 70% de los pacientes afectados por cuadros respiratorios agudos. Las autoridades del nosocomio privado explicaron que la guardia médica duplicó sus consultas habituales, registrando jornadas pico de hasta 270 ingresos de pacientes en apenas 24 horas.
El jefe del Servicio Integral de Pediatría, Ignacio Femenía, advirtió que este año predomina claramente la gripe por influenza A, desplazando temporalmente al virus sincicial respiratorio, aunque también se tratan casos complejos de bronquiolitis y neumonías. La rotación de camas en las salas de internación es sumamente lenta debido a que los criterios de externación exigen que los bebés y niños pasen varios días bajo estricta observación médica hasta dejar de requerir asistencia de oxígeno y estabilizar su alimentación.
A pesar del movimiento incesante, desde el centro asistencial destacaron que la incorporación de profesionales permitió evitar el cierre de la atención nocturna. La guardia infantil cuenta con cuatro pediatras atendiendo de forma simultánea, logrando que el tiempo de espera promedio no supere los 15 minutos. El ordenamiento se sostiene mediante un sistema de triage que clasifica las urgencias por colores, priorizando de inmediato los códigos rojos y naranjas. Médicos alertaron que la situación es preocupante porque el verdadero pico estacional todavía no llegó.