La inscripción es online, gratuita y exime a los pequeños productores familiares de los costosos trámites comerciales tradicionales.
El debate en torno a la regulación de la venta ambulante se reinstaló con fuerza en Mendoza luego de que en el departamento de Guaymallén se decomisara la mercadería a unos vendedores callejeros de pastelitos por no estar habilitados. Ante este escenario, la directora de Economía Social de la provincia, Lorena Meschini, explicó en diálogo con radio Nihuil las herramientas legales vigentes para que los emprendedores hogareños puedan comercializar sus productos de forma directa y sin sobresaltos. En medio de una realidad económica compleja donde las familias buscan complementar sus ingresos, el registro oficial ya suma 10.526 unidades productivas activas en todo el territorio provincial.
A diferencia de otras jurisdicciones del país, Mendoza cuenta desde el año 2012 con una legislación específica que busca integrar a quienes trabajan desde la informalidad por necesidad o para sumar un dinero extra a fin de mes. Este marco regulatorio ofrece un "paraguas" legal que exime a los interesados de las costosas habilitaciones comerciales tradicionales. Según precisó Meschini, el único requisito básico de infraestructura sanitaria para quienes elaboran panificados o comidas es poseer el carnet de manipulación de alimentos, un documento que reemplazó a la vieja libreta sanitaria, tiene validez por 3 años, cuenta con aval nacional y es emitido tanto por la provincia como por los municipios.
Respecto a la velocidad del trámite, la funcionaria llevó tranquilidad a la comunidad al asegurar que la credencial puede otorgarse en el mismo día tras completar un formulario online. Para aquellas personas que no cuentan con conectividad o buena tecnología, la dirección dispone de un equipo técnico que recorre los departamentos e incluso realiza visitas domiciliarias de acompañamiento. Tras la inscripción, una comisión categorizadora evalúa el proyecto para certificar la autoría de los productos, ya sean alimentos como sopaipillas, locro y alfajores, o servicios como el cuidado de uñas a domicilio, habilitando a los titulares a comercializar formalmente en ferias o eventos autorizados.
No obstante, desde el área estatal marcaron una clara distinción sobre el límite del beneficio, advirtiendo que la normativa ampara exclusivamente la venta directa al público y prohíbe la presencia de intermediarios. Esto significa que el emprendedor registrado puede vender su producción cara a cara con el consumidor en los espacios habilitados, pero bajo ningún punto de vista estará autorizado a dejar sus productos en consignación en un kiosco o almacén del barrio, ya que esa práctica comercial requiere de otros carriles impositivos y bromatológicos tradicionales.
Finalmente, Meschini aportó un dato clave sobre el fuerte componente social del programa al revelar que el 70 por ciento de estas unidades productivas de la economía social están encabezadas por mujeres jefas de hogar. Aunque actualmente hay más de 10.500 trabajadores registrados, desde la gobernación estiman que el universo real es al menos cuatro veces mayor, superando las 40.000 personas vinculadas a la actividad de manera indirecta. Quienes deseen iniciar el registro o recibir asesoramiento pueden buscar en internet el "Catálogo de la Economía Social Mendoza", asistir a las áreas de desarrollo económico municipales o enviar un mensaje de texto vía WhatsApp al número 2613679616.