El aberrante caso intrafamiliar conmociona al Este mendocino. Una pericia genética resultó determinante para capturar a los implicados, entre ellos un miembro activo de la Policía Rural.
Un escenario de extrema gravedad institucional y humana sacudió a la localidad de Palmira, en el departamento de San Martín, tras la detención de un oficial de policía y su padre, acusados de abusar sexualmente de su propia familiar durante años.
El procedimiento fue coordinado por la Justicia provincial luego de que la víctima rompiera el silencio y radicara la denuncia formal hace apenas unos días. La conmoción escaló de inmediato al confirmarse que el joven imputado, de 29 años, se desempeñaba activamente como efectivo de la Policía Rural de Mendoza.
La pieza fundamental que aceleró las capturas fue una pericia genética de alta precisión. Los resultados de laboratorio determinaron que el perfil biológico del policía presenta una compatibilidad del 99% con el hijo de la víctima, un niño que actualmente tiene 10 años de edad.
Este hallazgo científico, difundido por el periodista Oscar Campi, confirmó el calvario continuado que padeció la mujer y descartó la paternidad del progenitor de ambos investigados, evidenciando que los dos hombres participaron de los sometimientos de manera sistemática dentro del ámbito del hogar.
Durante los allanamientos realizados en horas de la mañana, comisiones policiales procedieron al arresto inmediato de ambos sospechosos y al secuestro de una pistola 9 milímetros junto a sus municiones correspondientes.
El aberrante suceso trascendió públicamente pocas horas después de las masivas movilizaciones por el Ni Una Menos en el centro mendocino. Los detenidos quedaron incomunicados y alojados en los calabozos locales, permaneciendo a estricta disposición de la Unidad Fiscal del Este mientras se cumplimentan las pericias psicológicas y los traslados a la penitenciaría provincial.