La ministra Mercedes Rus confirmó que la mercadería carecía de sellos sanitarios y el jefe de la fuerza advirtió a los consumidores sobre los riesgos de comprar ofertas exageradamente baratas.
La Policía de Mendoza desplegó este miércoles un importante operativo cerrojo que incluyó ocho allanamientos simultáneos en el distrito de Ugarteche, en Luján de Cuyo, y en otras zonas estratégicas de la provincia. Las medidas judiciales apuntaron directamente a desarticular una red dedicada al robo de ganado y la posterior comercialización de mercadería clandestina. Al respecto, la ministra de Seguridad y Justicia, Mercedes Rus, destacó el impacto de estas políticas al precisar que en lo que va del año ya se recuperaron cerca de 9.000 animales y se secuestraron 35 toneladas de productos cárnicos de dudosa procedencia.
Los investigadores destacaron que en esta oportunidad el golpe fue certero porque se logró llegar al eslabón más difícil de detectar dentro de la cadena delictiva: la etapa final de comercialización. El subcomisario Manuel Andrada, jefe de la Delegación Centro de la Policía Rural, explicó que irrumpir en las bocas de expendio es una tarea sumamente compleja debido a que el producto de la faena clandestina ya se encuentra fraccionado, camuflado bajo otras actividades comerciales lícitas y a escasos minutos de ser adquirido e ingerido por el ciudadano común.
Durante las primeras inspecciones oculares realizadas en los locales registrados, los peritos de la Dirección de Ganadería y los especialistas en bromatología constataron de forma preliminar que los cortes colgados y almacenados no poseían ningún tipo de trazabilidad. La falta de esta documentación y de los sellos sanitarios de origen es un elemento clave para los pesquisas, ya que confirma que la carne proviene de circuitos totalmente informales que ponen en severo riesgo la salud pública de la población por la falta de cadena de frío y condiciones higiénicas.
A partir de denuncias anónimas, controles preventivos en las rutas provinciales y un pormenorizado trabajo de inteligencia criminal, las autoridades mendocinas lograron reconstruir la ruta de la carne. Tras la recolección de las pruebas en los comercios allanados, los técnicos gubernamentales procederán a analizar las muestras biológicas tomadas para determinar formalmente qué porcentaje de la mercadería será decomisado y destruido por violar las leyes sanitarias, fiscales y comerciales vigentes en el territorio provincial.
Finalmente, desde la Policía Rural emitieron una fuerte advertencia a los consumidores mendocinos para evitar que compren alimentos en el mercado negro. El subcomisario Andrada señaló que el principal indicador de sospecha para el vecino de a pie es el factor económico, haciendo hincapié en que existen valores exageradamente baratos que deben hacer dudar inmediatamente sobre el origen de esa mercadería, por lo que recomendaron abastecerse únicamente en carnicerías y supermercados debidamente habilitados.