Desde la comuna admitieron que la infraestructura quedó desactualizada ante el fuerte crecimiento inmobiliario y prometen una obra de reemplazo.
Los cortes imprevistos en el suministro de agua potable se han transformado en un dolor de cabeza diario para los vecinos de los barrios ubicados sobre la Ruta 60, en el departamento de Luján de Cuyo. Se trata de un sector que registró un explosivo crecimiento demográfico en los últimos años de la mano de importantes desarrollos inmobiliarios. Mientras los residentes de la zona aseguraron que las roturas de caños troncales se repiten con una frecuencia alarmante, las autoridades de la comuna lujanina reconocieron de forma oficial que existe una cañería antigua que presenta fallas técnicas recurrentes.
El reclamo formal y el malestar generalizado surgió por parte de las familias que habitan en los barrios Milcayac y Terruños de Araoz. Los damnificados sostienen que las pérdidas de agua e inundaciones sobre el asfalto se reiteran en puntos específicos de la Ruta 60, derivando en cortes totales del servicio cada vez que las cuadrillas operativas deben asistir para realizar reparaciones de emergencia. La problemática tomó todavía mayor visibilidad luego de que la empresa Aguas Mendocinas informara recientemente sobre la avería de un caño maestro que afectó también a sectores de Chacras de Coria.
Desde la Secretaría de Aguas de Luján de Cuyo salieron a explicar que el sistema de abastecimiento de esa zona está compuesto por dos redes totalmente diferentes. Por un lado, funciona una cañería nueva vinculada a una perforación moderna construida en el barrio Milcayac; por el otro, subsiste una red antigua que data de la época en que el sector tenía un perfil netamente rural y agrícola. El director de Ingeniería y Planificación de la comuna, Nicolás Bonanno, detalló que las roturas se producen en una cañería de 110 milímetros que continúa operativa entre Milcayac y la calle Terrada.
El funcionario municipal precisó que esa vieja infraestructura abastecía originalmente a fincas y puestos rurales, habiendo sido construida con materiales que poseen una resistencia muy inferior a la que se utiliza en los loteos actuales. Ante este complejo escenario, el ingeniero confirmó que el municipio lujanino ya se encuentra trabajando en el diseño de un proyecto técnico para reemplazar por completo ese tramo de cañería obsoleto con el objetivo de eliminar las fallas crónicas, aunque aclaró que todavía no existen fechas ni certezas presupuestarias sobre cuándo comenzará la obra civil.
Frente a la realidad de los cortes, los vecinos señalaron que la gran mayoría de los propietarios optó por instalar cisternas particulares para tener autonomía y no quedarse sin el recurso esencial. Desde la Municipalidad de Luján de Cuyo recordaron que las reservas domiciliarias de aproximadamente 1.000 litros forman parte de las exigencias obligatorias establecidas por las normativas sanitarias vigentes para todas las nuevas construcciones, aclarando que muchas veces el impacto del corte se siente con mayor fuerza porque los inmuebles se conectan directo a la red sin pasar por los tanques de acopio.