El informe anual del Sistema Nacional de Información Criminal expuso un marcado descenso en los asaltos y hurtos locales, pero ubicó a la provincia al tope del país en delitos sexuales.
El debate sobre la seguridad pública en Mendoza sumó un capítulo central tras la difusión del informe anual del Sistema Nacional de Información Criminal (SNIC).
Los datos emitidos por el Ministerio de Seguridad de la Nación revelaron un escenario de marcado contraste para la gestión local. Por un lado, la provincia registró una baja interanual del 13,9% en los robos y del 11,5% en los hurtos durante el último periodo consolidado, logrando perforar los mínimos históricos en modalidades complejas como los asaltos agravados por el uso de armas de fuego y la sustracción de vehículos en la vía pública.
Sin embargo, el relevamiento oficial encendió alarmas institucionales al ubicar a Mendoza como la provincia con la mayor tasa de delitos contra la integridad sexual del país. Con un total de 3.257 víctimas registradas, la región alcanzó una tasa de 159,1 casos cada 100.000 habitantes, una cifra que prácticamente duplica el promedio general de la República Argentina.
Al respecto, la ministra de Seguridad y Justicia, Mercedes Rus, explicó que este preocupante incremento del 13,3% se vincula de manera directa con una mejora en las condiciones institucionales para denunciar, destacando la labor de las oficinas especializadas y los protocolos de acompañamiento que garantizan la privacidad de las víctimas.
En contrapartida, las estadísticas de homicidios dolosos mostraron una evolución favorable, posicionando a Mendoza en el octavo lugar del ranking nacional con una tasa de 3,2 casos cada 100.000 habitantes. La funcionaria ponderó especialmente la reducción de los homicidios en ocasión de robo, considerados clave en la percepción delictiva ciudadana, los cuales descendieron de siete a tres hechos anuales.