El Sindicato de Personal Jerárquico paralizó la actividad petrolera en la provincia este martes. Denuncian despidos encubiertos por el traspaso de áreas convencionales y apuntan contra la ANSES y el Gobierno.
El Sindicato de Personal Jerárquico del Petróleo y Gas de Cuyo y La Rioja, bajo la conducción de Julián Matamala, inició este martes 30 de junio un paro total de actividades en todos los yacimientos de YPF en Mendoza.
La medida de fuerza, amparada en el derecho constitucional de huelga, promete mantenerse firme hasta que las autoridades y la empresa garanticen por escrito la continuidad absoluta de los puestos de trabajo en la región.
El núcleo del conflicto radica en el avance del denominado «Proyecto Andes II», un plan mediante el cual la petrolera estatal transfiere sus áreas convencionales a la firma VenOil con el objetivo de mudar el grueso de sus inversiones a Vaca Muerta. Según denunció la cúpula gremial, esta maniobra es de carácter «inconsulto y arbitrario» y esconde desvinculaciones encubiertas provocadas por la baja de contratos con empresas contratistas. El sindicato recordó con alarma que la primera fase de este programa ya destruyó más de 500 empleos petroleros en territorio mendocino.
Ante la gravedad de la situación, el gremio apuntó con dureza contra el Gobierno de Mendoza por su «inacción y desidia» al no exigir resguardos para la mano de obra local. Asimismo, sumaron un frente de conflicto con la ANSES, organismo al que acusan de bloquear sistemáticamente las jubilaciones de los trabajadores de mayor antigüedad. Esta traba administrativa les impide percibir la Bonificación Extraordinaria por Egreso (equivalente a 13 sueldos), dejándolos en un estado de total desamparo económico en un escenario nacional donde la inflación mensual erosiona los ingresos por encima del 2%.