La investigación sumó pruebas clave en las últimas semanas.
La sanidad mendocina se encuentra conmovida tras confirmarse la detención de un enfermero de 43 años que se desempeña en el hospital Luis Lagomaggiore, en la Ciudad de Mendoza. La medida judicial se ejecutó en el marco de una causa penal que investiga el presunto abuso sexual con acceso carnal de un paciente que se encontraba bajo tratamiento en el nosocomio. Si bien el grave episodio bajo análisis habría ocurrido a fines de 2024, la incorporación de nuevas pruebas recolectadas en las últimas semanas terminó por definir el arresto del profesional de la salud.
El puntapié inicial de la investigación judicial se registró el último día de 2024, cuando una mujer se presentó formalmente ante la Justicia para denunciar lo ocurrido. Según su testimonio, su hermano de 50 años le confesó haber sido víctima de una violación en el baño de la habitación 3002 del hospital público, lugar donde permanecía internado luego de sufrir una severa descompensación. La denunciante detalló que el enfermero hoy detenido había trasladado al paciente hacia ese sector con la supuesta intención de higienizarlo, momento en el que se habría producido el ataque.
La causa quedó radicada en la Unidad Fiscal de Delitos Sexuales, donde los pesquisas lograron identificar de manera rápida al trabajador sanitario implicado. No obstante, las primeras medidas de prueba plantearon severos interrogantes y complejizaron el avance del expediente. Una pericia médica inicial realizada sobre la presunta víctima no detectó lesiones físicas visibles, un elemento que sembró dudas en el tribunal respecto a la mecánica del hecho denunciado.
A la falta de indicios corporales se sumó la particular situación de salud del paciente, quien cuenta con un diagnóstico médico de retraso mental asociado a esquizofrenia, pérdida de conocimiento y trastornos de la conciencia. Esta condición psíquica preexistente obligó a los investigadores a evaluar con extrema cautela el relato que el hombre le transmitió a su entorno familiar. Asimismo, la fiscalía tomó declaración testimonial a otro paciente y a su acompañante, quienes compartían la misma habitación del segundo piso; ambos confirmaron que el enfermero y la víctima ingresaron juntos al sanitario, pero aclararon no haber escuchado ruidos extraños.
Debido a la falta de certezas iniciales, el Ministerio Público Fiscal le había tomado al acusado una declaración informativa, una figura legal que representa un paso intermedio entre la condición de testigo y la imputación formal en un proceso penal. Sin embargo, el rumbo de la pesquisa cambió de manera drástica durante los primeros días de junio de 2026, cuando el expediente sumó elementos probatorios de gran relevancia que motivaron la inmediata orden de detención del enfermero, cuya situación procesal se resolverá en los próximos días.