De esta manera, el proceso penal iniciado de oficio quedó cerrado.
La Justicia de Mendoza resolvió absolver a los dos hombres que se encontraban imputados por la brutal agresión que sufrió un joven en plena plaza departamental de Tunuyán. El violento episodio, ocurrido en junio de 2025, generó en su momento una amplia repercusión en los medios de comunicación provinciales y nacionales debido a la crudeza de las imágenes difundidas. La resolución definitiva fue dictada el pasado 26 de junio por el Primero Juzgado Penal Colegiado de Tunuyán, que dispuso el sobreseimiento de ambos acusados.
La investigación judicial se había iniciado de oficio debido a que la familia de la víctima nunca llegó a presentar una denuncia formal ante las autoridades correspondientes. Sin embargo, la masiva viralización del material audiovisual en las redes sociales motivó la inmediata intervención del Ministerio Público Fiscal. A partir del análisis minucioso de las imágenes captadas por los teléfonos celulares de los testigos y por las cámaras de seguridad de la zona, el personal de Investigaciones logró identificar a los presuntos agresores.
Durante la etapa de instrucción de la causa, se determinó que uno de los imputados era un efectivo de la Policía de Mendoza, quien se había incorporado recientemente a la institución y prestaba servicios en el Valle de Uco al momento de registrarse los desmanes. Una vez que se constató su participación en la gresca, el uniformado fue apartado de sus funciones y suspendido por las autoridades del Ministerio de Seguridad mientras avanzaba el correspondiente proceso penal en su contra.
El violento suceso ocurrió el viernes 20 de junio de 2025, en el marco de una pelea generalizada protagonizada por un grupo de personas en las inmediaciones de la plaza central de Tunuyán. En medio del enfrentamiento físico, un joven recibió un fuerte golpe de puño en el rostro que lo hizo caer completamente inconsciente sobre el suelo. Instantes después, otro individuo le propinó una violenta patada directamente en la cabeza mientras la víctima permanecía indefensa, un ataque que pudo haber tenido consecuencias fatales.
A pesar de la gravedad de la secuencia registrada por los testigos y del repudio generalizado que despertó el caso en la comunidad, el dictamen judicial reciente consideró agotadas las instancias de imputación. Con el sobreseimiento dispuesto formalmente por las autoridades del tribunal de Tunuyán, la causa penal quedó clausurada definitivamente, lo que significó la desvinculación total de los dos sospechosos del proceso de investigación.