Entre camisetas, banderas y un clima de fiesta total, familias y grupos de amigos se reunieron para palpitar el crucial duelo de octavos de final.
La emblemática calle Arístides Villanueva de la Ciudad de Mendoza comenzó a transformarse desde muy temprano en un verdadero mar celeste y blanco. Los fanáticos de la Scaloneta coparon los principales polos gastronómicos de la zona para vivir los momentos previos al trascendental partido entre la Selección argentina y Egipto, correspondiente a los octavos de final de la Copa del Mundo 2026. La expectativa por ver al combinado nacional escaló rápidamente entre los clientes que buscaban su lugar frente a las pantallas.
La movilización de los hinchas mendocinos copó las terrazas y los salones de los bares comerciales de la tradicional avenida, unificando un ambiente repleto de cánticos, color y un marcado optimismo deportivo. Grupos de amigos, parejas y familias enteras se vistieron con la indumentaria oficial de la Albiceleste para compartir el almuerzo y contrarrestar los nervios de la antesala, mientras aguardaban el inicio de un partido de eliminación directa que resulta clave en el camino del vigente campeón del mundo.
La clásica arteria de la capital mendocina revalidó su posición histórica como el epicentro predilecto de la comunidad local a la hora de festejar y acompañar las grandes citas futbolísticas del seleccionado conducido por Lionel Scaloni. Con banderas colgadas en las barandas de los locales, gorros y el infaltable cotillón mundialista, los transeúntes le cambiaron por completo la fisonomía urbana al mediodía de la Ciudad, contagiando la pasión a los turistas que recorrían la zona.
Los comerciantes del sector gastronómico registraron un intenso movimiento de reservas de mesas y adecuaron sus instalaciones con sistemas de sonido especiales y pantallas de alta definición para garantizar una experiencia óptima a los comensales. La masiva concurrencia buscó deliberadamente combinar la adrenalina propia de los noventa minutos de juego con la experiencia social y festiva de alentar en comunidad, transformando los locales comerciales en auténticas tribunas.