El convenio permite el intercambio de información en tiempo real por la integración del sistema de identificación balística. Los detalles
El Gobierno de Mendoza y la Nación firmaron un convenio este viernes que habilita la interoperabilidad de sistemas de identificación balística, lo que permitirá avances en la investigación de delitos con armas de fuego.
El acuerdo fue firmado por la ministra de Seguridad de la Nación, Alejandra Monteoliva, y la titular de la cartera provincial, Mercedes Rus, en un acto que se realizó en Mendoza y que contó con la presencia de la vicegobernadora Hebe Casado.
Según los detalles del acuerdo, se conectarán las bases de datos del Laboratorio de Identificación Balística de Mendoza con las de la Policía Federal para el intercambio de información en tiempo real. Lo que se busca con esta integración es agilizar las investigaciones y optimizar la articulación.
Previo a la firma se analizaron las estrategias para abordar delitos federales como narcotráfico, contrabando, trata de personas y lavado de activos.
"El convenio permitirá la interoperabilidad entre las bases de datos del recientemente inaugurado Laboratorio de Identificación Balística de Mendoza y las de la Policía Federal", dijo la ministra Rus.
El convenio contempla la integración de los sistemas IBIS y SAIB. El primero, implementado en Mendoza, permite registrar y comparar evidencias balísticas, relacionar armas utilizadas en distintos hechos y reconstruir circuitos delictivos con mayor rapidez. El segundo, administrado por la Policía Federal, funciona como base nacional y vincula información de distintas jurisdicciones, además de redes internacionales como Interpol.
La interoperabilidad entre ambos sistemas posibilitará que las pruebas recolectadas en la provincia puedan ser contrastadas de manera inmediata con bases de datos nacionales e internacionales, mejorando la trazabilidad de las armas y acelerando el esclarecimiento de delitos.
En ese sentido, desde el gobierno provincial destacaron que Mendoza es la primera y única jurisdicción del país que cuenta con un laboratorio de estas características operado por su propia fuerza policial. Además, la conexión con redes internacionales permite articular investigaciones con otros países, en un contexto donde cerca de 80 naciones utilizan este tipo de tecnología.