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Sandra Pettovello echó a su jefe de Gabinete por el escándalo y expuso a Caputo, que protegió a los suyos

La ministra Sandra Pettovello expuso diferencias con Caputo al despedir de inmediato a Leandro Massaccesi, quien accedió a uno de los créditos.


Sabado, 4 de Abril de 2026

En medio de un clima político atravesado por denuncias de privilegios, la ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello, tomó una decisión que sacudió al gobierno libertario: echó a su jefe de Gabinete, Leandro Massaccesi, tras conocerse que había recibido un crédito del Banco Nación por más de 400 millones de pesos. El gesto, fulminante y sin titubeos, no solo dejó expuesto al funcionario, sino que sentó un precedente incómodo para otros miembros del gabinete, en especial para el ministro de Economía, Luis "Toto" Caputo.

El escándalo en redes y la reacción inmediata

El episodio comenzó cuando en la red social X se viralizó una lista de beneficiarios de préstamos millonarios otorgados por el Banco Nación. Entre ellos figuraban funcionarios, legisladores y tuiteros libertarios que, paradójicamente, habían promovido la privatización de la entidad. La revelación generó un escándalo que rápidamente alcanzó a Massaccesi, hombre clave en la estructura política de Pettovello. La ministra no dudó: al primer trascendido, lo apartó de su cargo.

Caputo y el silencio frente a sus funcionarios

La decisión contrastó con la actitud de Caputo, quien hasta el momento ha guardado silencio sobre el caso de dos de sus colaboradores más cercanos: Federico Furiase, secretario de Finanzas, y Felipe Núñez, asesor y activo militante en redes sociales. Ambos recibieron créditos de 410 y 470 millones de pesos respectivamente, pese a presentarse como defensores de la ortodoxia liberal y críticos acérrimos del mismo banco público del que se beneficiaron. Núñez, incluso, había publicado años atrás un mensaje lapidario contra la institución, calificándola de "cueva de acomodados políticos".

La contradicción en el Gabinete

Mientras Pettovello actuó con rapidez y firmeza, Caputo optó por la protección política y el silencio. El contraste se vuelve más grave si se considera que el Palacio de Hacienda ejerce control directo sobre el Banco Nación, lo que coloca a sus funcionarios en una posición de doble ventaja: beneficiarios de créditos y, al mismo tiempo, responsables de la supervisión de la entidad.

Interna libertaria y tensiones en Casa Rosada

El gesto de Pettovello, además, tensiona la interna libertaria. Su decisión refuerza la imagen de una ministra que encarna con coherencia el discurso anticasta, en un gobierno cada vez más cuestionado por hechos de corrupción. La comparación con Karina Milei, hermana del presidente y figura influyente en la Casa Rosada, resulta inevitable. Mientras Karina respalda a Manuel Adorni pese a las sospechas que lo rodean, Pettovello exhibe una estatura moral que incomoda y, según algunos analistas, agrava la desconfianza que la "jefa" presidencial le tiene.

Dos caminos frente a la corrupción

La crónica de este episodio revela dos formas de lidiar con la corrupción dentro del oficialismo: la negación y el blindaje político, por un lado; la exigencia de renuncia inmediata, por el otro. Pettovello eligió el camino más difícil, pero también el más transparente. Su decisión no solo golpea a Massaccesi, sino que deja en off-side a Caputo y a otros funcionarios que, hasta ahora, han preferido mirar hacia otro lado.

Fisuras expuestas en el gobierno libertario

En definitiva, lo ocurrido expone las fisuras internas de un gobierno que prometió combatir privilegios y prebendas, pero que se enfrenta a la contradicción de ver a sus propios cuadros beneficiarse de aquello que criticaban. Pettovello, con un gesto político contundente, marcó un rumbo ético que el resto del gabinete parece incapaz de seguir.