Incluyen desde la logística de evacuación hasta la gestión de donaciones.
Ante la preocupación por el impacto del fenómeno de El Niño durante la temporada estival, el Gobierno de Mendoza distribuyó a los intendentes de la provincia una serie de protocolos de actuación para enfrentar emergencias extremas. Aunque las autoridades remarcan que las guías no pronostican un desastre inminente, la meta es coordinar la respuesta estatal ante la eventualidad de tormentas severas, inundaciones o aludes.
El esquema distingue tres niveles de gravedad y contempla, para los escenarios más complejos, la activación del Centro de Operaciones de Emergencias Provincial (COEP) encabezado por el Gobernador. La planificación exige que los equipos de rescate cuenten con autosuficiencia operativa de al menos tres días, además de articular el apoyo de las Fuerzas Armadas, medios aéreos y organismos nacionales para reabrir caminos y restablecer servicios esenciales.
En materia de asistencia directa, el protocolo establece que la evacuación de las familias debe realizarse con un equipamiento mínimo de emergencia. Lugares como polideportivos, clubes y Centros Integradores Comunitarios funcionarán como albergues prioritarios, dejando a las escuelas como última alternativa. Cada espacio deberá contar con personal médico por cada 100 asistidos, contención psicológica y fichas clínicas individuales para el control de medicamentos.
Para evitar la desinformación durante la crisis, la estrategia oficial prevé la emisión del primer comunicado de prensa dentro de las dos primeras horas del evento, seguido por reportes periódicos cada tres o cuatro horas. En caso de colapso en las redes de comunicación tradicionales, los equipos operarán de forma contingente mediante internet satelital, frecuencias radioeléctricas y el soporte de radioaficionados.
Respecto al voluntariado y el acopio de donaciones, el plan determina un registro formal para la asignación de tareas según la experiencia de los colaboradores, quienes contarán con cobertura de seguro. A su vez, los centros de recolección recibirán alimentos no perecederos, agua envasada y artículos de primera necesidad mediante un estricto inventario para garantizar la transparencia del traslado.
Los documentos entregados a los jefes territoriales incluyen además directivas sobre la búsqueda de personas, la evaluación de daños estructurales para el retorno seguro a los hogares y procedimientos específicos para la contención de familiares en escenarios de contingencias mayores. Con estas medidas, la provincia busca afianzar la prevención antes del inicio de las lluvias invernales y primaverales.