Se mantiene el rechazo a la transfusión de sangre completa.
En una medida de fuerte impacto para su comunidad, los Testigos de Jehová anunciaron un cambio histórico en una de las prácticas más representativas de su religión. A partir de ahora, cada integrante podrá decidir según su conciencia si acepta o dona determinados componentes de la sangre durante intervenciones médicas, dejando atrás una norma colectiva de varias décadas.
La resolución fue ratificada por el Cuerpo Gobernante, máxima autoridad de la organización. La modificación alcanza de manera puntual a los cuatro elementos principales derivados: glóbulos rojos, glóbulos blancos, plasma y plaquetas.
La libertad de decisión también abarcará la donación voluntaria para que esos componentes sean utilizados por terceros. No obstante, la conducción aclaró que la postura doctrinaria sobre las transfusiones de sangre completa permanece inalterada y continuará siendo rechazada por motivos religiosos.
La revisión se fundamenta en un nuevo análisis bíblico que concluyó que las Escrituras no especifican el uso médico de los componentes de la sangre. De este modo, la responsabilidad doctrinaria y ética pasa a ser exclusivamente del paciente frente a sus tratamientos médicos.
Un aspecto clave de la nueva pauta es la estricta confidencialidad del acto. Ningún integrante de la congregación podrá juzgar, cuestionar o presionar a otro miembro por la alternativa elegida, garantizando la privacidad de las familias en las clínicas e institutos de salud.
Con esta apertura, la organización busca brindar información detallada a sus fieles para que evalúen los procedimientos antes de decidir. La reforma flexibiliza las intervenciones médicas de la comunidad, aunque mantiene firme su rechazo histórico a la sangre completa.