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Salud y Ciencia Hogar

No las tires más: cómo reutilizar las semillas de zapallo en la cocina y la huerta

Aprendé a transformarlas en snacks saludables o en el inicio de tu propia huerta.

Miercoles, 7 de Enero de 2026

Cuando cocinamos, es común desechar partes de los vegetales que consideramos desperdicio, sin saber que estamos tirando un verdadero tesoro doméstico. Las semillas de zapallo son el ejemplo perfecto de un recurso valioso, nutritivo y totalmente reutilizable. Con un poco de práctica, estas pepitas pueden pasar del tacho de basura a convertirse en un ingrediente estrella en tus platos o en el motor de una producción propia de alimentos en casa.

Nutrición concentrada y múltiples usos en el hogar

Estas semillas poseen una nutrición concentrada, siendo ricas en proteínas vegetales, fibra, hierro y antioxidantes. Su consumo ayuda a fortalecer el sistema inmune, cuidar la salud cardiovascular y mejorar la digestión. Además de sus beneficios para el organismo, representan un gran ahorro y un paso hacia la autosuficiencia: con un solo zapallo podés obtener decenas de semillas listas para ser transformadas en snacks o para ser sembradas, reduciendo así el gasto en la verdulería.

Para quienes disfrutan de la jardinería y la huerta casera, el proceso es sumamente sencillo. Solo se deben seleccionar las semillas más sanas, lavarlas y dejarlas secar sobre papel entre 3 y 5 días en un lugar sombreado y ventilado. Una vez secas, se guardan en un frasco o sobre de papel etiquetado. En primavera, estarán listas para ser plantadas a unos 2 o 3 centímetros de profundidad, requiriendo sol directo y un riego moderado para prosperar.

En el ámbito culinario, las posibilidades son infinitas y deliciosas. Para lograr un snack saludable, basta con lavarlas, mezclarlas con un chorrito de aceite y sal, y hornearlas entre 12 y 15 minutos a una temperatura de 180 grados. Estas semillas tostadas aportan un toque crocante único a ensaladas, sopas, yogures e incluso panificados caseros. También pueden utilizarse para crear un pesto original reemplazando los frutos secos tradicionales.

Incluso los restos que no desees consumir pueden tener un destino útil en tu jardín. Triturar las semillas y agregarlas al compost aporta nutrientes esenciales que mejoran la estructura del suelo, funcionando como un tónico natural para tus plantas. Además, dejar algunas semillas al aire libre es una excelente forma de atraer biodiversidad, invitando a aves y otros polinizadores que enriquecen el ecosistema de tu patio o balcón.

Adoptar el hábito de recuperar las semillas es una acción sostenible que promueve el reciclaje y reduce los residuos orgánicos. Ya sea preparando garrapiñadas con azúcar mascabo o un mix crocante con pimentón y ajo para las sopas de invierno, reutilizar este producto es una forma inteligente de aprovechar al máximo lo que la tierra nos ofrece. Lo que antes era basura, hoy se consolida como un aliado indispensable para una vida más sana y consciente.