Mendoza, de de

Salud y Ciencia Hogar

Cómo cuidar el arce americano, la especie recomendada para combatir el calor en Mendoza

El arce negundo se destaca por su rápido crecimiento y su copa frondosa. Es una opción excelente para quienes buscan refrescar el hogar sin ser expertos en jardinería.

Miercoles, 7 de Enero de 2026

Tener un árbol en el jardín no solo aporta belleza y frescura al ambiente, sino que proporciona una sombra fundamental para sobrellevar las altas temperaturas del verano mendocino. Entre las diversas opciones, el arce negundo (Acer negundo) se posiciona como uno de los favoritos. Conocido también como arce americano, este ejemplar caducifolio puede alcanzar hasta 20 metros de altura y es ideal tanto para dar sombra de forma individual como para formar barreras contra el viento si se planta en hilera.

Cuidados básicos y beneficios del arce americano

Los expertos en paisajismo destacan que esta especie es ideal para inexpertos, ya que no requiere un mantenimiento exhaustivo. Al ser un árbol nativo de zonas ribereñas, el arce americano prospera mejor en ambientes que imiten la humedad de su hábitat natural. Aunque puede tolerar periodos cortos de sequía, lo ideal es mantener un riego de dos o tres veces por semana durante el verano, reduciendo la frecuencia considerablemente cuando llega el invierno para evitar excesos.

En cuanto a su ubicación, este árbol prefiere estar a pleno sol para alcanzar su máxima vitalidad, aunque tiene la flexibilidad de adaptarse a condiciones de sol parcial. Es importante tener en cuenta que, si no recibe luz suficiente, su crecimiento puede ser más lento. Un consejo útil para su cuidado es utilizar un acolchado de hojas en la base del tronco, lo que ayuda a retener la humedad del suelo y recrea el entorno del bosque, favoreciendo su desarrollo saludable.

Un detalle distintivo del arce negundo es que se trata de una especie dioica, lo que significa que existen plantas femeninas y masculinas. En primavera, las plantas femeninas producen frutos con semillas aladas muy llamativas que suelen permanecer en las ramas incluso hasta el invierno. No obstante, se debe considerar que al caer pueden generar una cantidad importante de desperdicios en el suelo, por lo que requerirá de una limpieza periódica si se desea mantener el jardín impecable.

Su copa esférica e irregular es perfecta para crear espacios frescos bajo su follaje. Al ser un árbol de gran tamaño, siempre se recomienda cultivarlo en espacios abiertos donde sus raíces y ramas tengan lugar para expandirse sin afectar construcciones cercanas. Su resistencia y adaptabilidad lo convierten en una inversión a largo plazo para transformar cualquier patio en un refugio natural contra el sol estival.

Finalmente, el arce americano no solo cumple una función estética, sino que mejora la calidad del aire y el microclima del hogar. Para quienes buscan una solución rápida y efectiva para tener sombra sin dedicarle horas diarias al jardín, esta especie es, sin duda, una de las mejores alternativas disponibles en los viveros locales. Con un riego adecuado y una buena exposición solar, este ejemplar se convertirá en el protagonista verde de la casa.