El retiro preventivo se debe a la posible presencia de una toxina nociva para lactantes.
La empresa suiza Nestlé atraviesa una crisis global tras detectarse riesgos de contaminación en productos lácteos destinados a bebés y niños. La preocupación central gira en torno a la posible presencia de Cereulida, una toxina producida por el microorganismo Bacillus cereus, que puede desencadenar cuadros gastrointestinales graves. En Mendoza, el Ministerio de Salud emitió una alerta oficial recomendando a la población abstenerse de comprar, vender o suministrar estos productos hasta que se complete el retiro del mercado.
Los productos afectados y las acciones en Mendoza
La Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología (ANMAT) confirmó que el retiro preventivo alcanza a dos líneas específicas presentes en las góndolas locales. Los productos señalados son la fórmula láctea en polvo Nestlé NAN Optipro 1 (presentaciones de 400 y 800 gramos) y el alimento para propósitos médicos Nestlé Alfamino (presentación de 400 gramos), este último importado desde Suiza. Las autoridades sanitarias coordinan tareas con la empresa para monitorear que estos lotes sean removidos de farmacias y supermercados mendocinos.
Desde la Dirección de Higiene de los Alimentos de la provincia informaron que, si bien el proceso de retiro ya está en marcha, todavía existe la posibilidad de que algunos productos permanezcan a la venta o en poder de los consumidores. Por este motivo, se hace hincapié en la importancia de revisar las alacenas y no consumir el contenido de estos envases bajo ninguna circunstancia. Hasta el momento, el sistema de salud provincial no ha registrado casos de intoxicación vinculados a esta alerta.
La toxina Cereulida es especialmente peligrosa en lactantes debido a la vulnerabilidad de su sistema digestivo. Según trascendió, el problema se originó en una de las materias primas utilizadas para la elaboración de estas fórmulas. Aunque en Europa la proporción de productos afectados es mayor, en Argentina la firma Nestlé inició el retiro voluntario apenas se detectó la anomalía, buscando mitigar cualquier riesgo sanitario en la población infantil local.
El Ministerio de Salud y Deportes de Mendoza mantiene una comunicación directa con los municipios y los centros asistenciales para vigilar de cerca la situación. Se solicita a los comerciantes que, en caso de poseer stock de los lotes mencionados, lo segreguen de inmediato y se comuniquen con sus proveedores. Para los padres, la recomendación es consultar con el pediatra de cabecera si el bebé ha consumido recientemente alguna de estas marcas y presenta síntomas de malestar.
Esta situación pone de manifiesto la rigurosidad de los controles bromatológicos ante el menor indicio de contaminación microbiológica. La prioridad absoluta de las autoridades locales es garantizar que ningún niño mendocino sea expuesto a la toxina. Se espera que en los próximos días se brinde un informe final sobre el avance del retiro en los departamentos de la provincia y se den por concluidas las tareas preventivas en los puntos de venta.