Se esperan fenómenos localmente severos con ráfagas de hasta 90 km/h y posible caída de piedra durante la noche.
Mendoza atraviesa un miércoles de intenso calor y creciente inestabilidad. Según el pronóstico de la Dirección de Agricultura y Contingencias Climáticas, la jornada se presentará calurosa con una máxima que alcanzará los 35 grados. Sin embargo, hacia la noche se espera el ingreso de núcleos de tormentas en diversos sectores, impulsados por vientos moderados del noreste. En la zona de cordillera, el cielo se mantendrá algo nublado, mientras que en el llano la atención está puesta en la severidad de los fenómenos previstos.
El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) elevó a naranja el nivel de alerta para el Este de Las Heras, La Paz, Lavalle, San Martín, Santa Rosa, General Alvear y la zona baja de San Rafael. Para estas áreas se prevén tormentas aisladas fuertes o localmente severas, que podrían estar acompañadas por granizo de diversos tamaños y ráfagas que superarían los 90 km/h. La precipitación acumulada podría oscilar entre los 20 y 50 mm, con una actividad eléctrica muy intensa durante la noche y madrugada.
Por otro lado, rige una alerta amarilla para Junín, Rivadavia, Malargüe y la zona de los valles en Luján de Cuyo, San Carlos, Tunuyán y Tupungato. En estos departamentos se esperan lluvias de variada intensidad con ráfagas de hasta 70 km/h y ocasional caída de granizo. Las autoridades destacaron que en las zonas más altas de la precordillera y cordillera, las precipitaciones podrían manifestarse incluso en forma de nieve o granizo de mayor densidad.
Ante este panorama, Defensa Civil recomienda extremar los cuidados, evitar circular por zonas anegables y resguardar vehículos bajo techo. La combinación de las altas temperaturas vespertinas con el ingreso de frentes fríos genera las condiciones propicias para el desarrollo de celdas graniceras de importancia. Los productores del Valle de Uco y el Oasis Sur permanecen en vigilancia ante la posibilidad de que los núcleos afecten las zonas de cultivo.
Para el jueves, se anticipa un alivio temporal con un marcado descenso de la temperatura debido al ingreso de vientos del sector sur. Si bien se esperan tormentas durante la madrugada, la máxima rondará los 31 grados en una jornada con nubosidad parcial. No obstante, la tregua será breve, ya que para el viernes se proyecta nuevamente el regreso del aire caluroso con poca nubosidad y una máxima que volvería a tocar los 35 grados en gran parte de la provincia.
Es fundamental que los ciudadanos se mantengan informados a través de los canales oficiales, dado que la localización exacta de las tormentas más severas puede variar con el correr de las horas. Se solicita especial precaución a quienes transiten por las rutas del Este y del Sur mendocino, donde la visibilidad podría verse reducida drásticamente por la abundancia de agua en períodos cortos y las fuertes ráfagas de viento.