Los datos indican que Mendoza tendrá una estación más cálida de lo habitual y con precipitaciones por debajo de la media histórica.
El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) presentó su Pronóstico Climático Trimestral para los meses de marzo, abril y mayo de 2026, con proyecciones que marcan la pauta de lo que será el otoño en Mendoza.
De acuerdo al consenso de los modelos climáticos, la provincia se encuentra en una zona donde la temperatura media tiene una mayor probabilidad de ser normal o superior a la normal. Esto sugiere que, en el balance general de los próximos 90 días, el termómetro tenderá a registrar valores por encima de la media climatológica para esta época del año.
En lo que respecta a las precipitaciones, el panorama para la provincia invita a la cautela, ya que el informe sitúa a Mendoza bajo la categoría de normal o inferior a la normal. Esto significa que el acumulado de agua durante el trimestre podría estar por debajo de los niveles tradicionales para el otoño mendocino. Sin embargo, el organismo hace una salvedad fundamental: la previsión trimestral no descarta la ocurrencia de tormentas localmente intensas que podrían descargar mucha agua en periodos cortos de tiempo.
A pesar de la tendencia hacia un otoño seco y cálido, el SMN advierte que no se debe ignorar la posibilidad de eventos extremos. Se recomienda prestar especial atención a la intensidad de los sistemas frontales que pueden producir olas de frío o calor de corta duración, las cuales no siempre son detectadas por la previsión media de 90 días. Por este motivo, el seguimiento diario y semanal de las condiciones atmosféricas será clave para anticiparse a cambios bruscos que afecten la rutina de los ciudadanos.
El informe también destaca que el seguimiento del Sistema de Alerta Temprana será una herramienta indispensable ante posibles fenómenos de alto impacto. Aunque el promedio indique temperaturas elevadas, Mendoza podría enfrentar ingresos de frentes fríos de gran intensidad que modifiquen el escenario de manera temporal. La variabilidad esperada para este 2026 obliga a productores y vecinos a mantenerse informados para mitigar los efectos de la sequía o de las heladas tempranas que pudieran aparecer.
En conclusión, los mendocinos deben prepararse para un comienzo de otoño con características casi veraniegas en varios pasajes de la estación. La escasez de lluvias sigue siendo una preocupación central para la región, por lo que el uso responsable del agua será vital durante los meses venideros. Ante este escenario de temperaturas por encima de lo habitual, la planificación de las actividades al aire libre y las tareas agrícolas deberán ajustarse a un clima que se presenta cada vez más imprevisible.